El escándalo político en que se encuentra Adán Augusto López, por el caso del cártel “La Barredora” que dirigía quien fue su Secretario de Seguridad – Hernán Bermúdez- cuando fue gobernador de Tabasco, es un fuerte golpe político para el líder de la bancada senatorial morenista. Al grado en el cual no sólo los disidentes y críticos de Morena señalan su probable (prácticamente segura) vinculación con ese cártel. El golpe es de tal magnitud, que incluso el aparato propagandístico de voceros y corifeos de Morena se han sumado a su descalificación, y en más de un caso exigiendo su renuncia (lo que sugiere que recibieron línea de arriba, pues difícilmente lo harían de manera autónoma y espontánea por su disimulado pero real vínculo laboral con el gobierno).
Si se considera que el Ejército anunció la orden de aprensión, y que éste no se manda solo, se puede inferir que se trata de una estrategia de Sheinbaum para golpear políticamente a Adán Augusto – su rival, y leal servidor de López Obrador- y orillarlo a dejar su cargo en el Senado para que la presidenta designe a alguien de su confianza.
Eso implicaría que habría iniciado un operativo para concentrar el poder en la presidencia y borrar el maximato ejercido en por Amlo.
De ser así, la pregunta obligada es ¿qué ocurrirá con Adán? Hay tres escenarios básicos.
1- Por la razón que se quiera, Adán permanece en su cargo senatorial y tratará de darle vuelta a esa hoja. Lo cual fortalecería la idea de la debilidad o sumisión de Claudia frente a quien ha sido su patrón.
2- La presión política sobre Adán es suficiente como para que Claudia le ofrezca que renuncie a su cargo a cambio de no realizar una investigación a fondo sobre su participación en el cártel tabasqueño, y le dé impunidad.
3- Finalmente, el último escenario es que Claudia, desafiando incluso a Amlo (que seguramente quiere proteger a quien ha llamado su hermano) y a partir de la presión creciente de Estados Unidos, no sólo desaloje a Adán de su cargo actual, sino que lo procese penalmente y extradite a Estados Unidos, pues es uno de los narco-políticos que ese gobierno tiene en su lista negra.
Opinadores, periodistas y ciudadanos tienen una opinión dividida entre estos escenarios.
Muchos (probablemente la mayoría, según algunos sondeos) apuestan al primero, a partir de la debilidad y sumisión de Claudia que en su perspectiva no cambiará en todo el sexenio, y por tanto, aunque hubiera en efecto orquestado el golpe contra Adán, no podría pasar de ahí.
Dicen algunos también que Adán sabe demasiado sobre Amlo y la propia Claudia (cosa muy probable) y de caer soltaría lo que sabe para hundirse junto con ellos.
Otros consideran que Claudia sí ordenó el golpe triangulado para acorralar a Adán y que éste deba renunciar a su cargo, pero para no generar demasiada tensión interna y con Amlo, le daría a cambio su impunidad (y en las mañaneras se lava las manos).
Y justo eso frenaría el riesgo de que Adán soltara la sopa sobre el lodo que podría haber sobre Claudia (como el origen de muchos de los recursos para su campaña presidencial).
Finalmente, hay quienes piensan (creo que minoritariamente) que Claudia aprovechará este enredo no sólo para quitar a Adán del Senado, sino también para satisfacer en parte las presiones de Trump.
Si el presidente norteamericano exige también narco-políticos, ¿qué mejor que darle uno que a su vez es rival y enemigo?
Pero en tal caso, Claudia sí podría provocar una confrontación más abierta con Amlo (que hoy no le conviene políticamente), y además Adán sí podría soltar en EEUU la información que seguramente tiene sobre beneficios ilícitos de Claudia, lo que no le beneficiaría.
Por ello, me inclino a ver como más probable el segundo escenario; renuncia pactada a cambio de impunidad.
Me parece ilógico que Claudia hubiera orquestado este ataque triangulado para no ganar nada concreto.
Pero no descarto que, a falta de fuerza propia, Claudia no logre remover a Adán (1 escenario), pero no porque no quiera tomar el poder para sí misma, sino porque quizá no pueda (o no aún) hacer a un lado a Amlo y sus alfiles. Veremos cuál de estos escenarios prevalece.

