Gil no da crédito y cobranza. Algo insólito ocurre ante nuestros ojos, y no es una más de las hijas múltiples de Guzmán Loera, se trata de un cambio muy extraño del que desde hace años el doctor José Sarukhán previene al mundo con pitos y flautas.
La borrasca empezó con vientos cruzados y ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora que cimbraron a la Ciudad de México y derribaron árboles, espectaculares y postes de luz. Tormentas invernales azotaron a 25 estados de la República provocando bajas temperaturas, lluvias y nevadas. Gil no quiere jugar al abuelito, pero nunca en sus repambacera vida había visto algo así diez días antes de que empezara la primavera.
A donde va Gamés, sólo encuentra cumbres borrascosas.
Un arcoiris intervino en medio del temporal y cruzó el cielo con luces de otro mundo en el sur de la ciudad (lo que se llama poetry en la tempestad). Carlos Gay, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, afirma que dos frentes fríos y una tormenta tropical provocaron que el clima enloqueciera. Haga de cuenta usted que se reúnen Liópez, Martín Esparza, del SME, y Rubén Núñez de la CNTE, ¿qué tenemos? La locura climática, lluvia ácida, rayos, ventarrones, en fon.
http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/cumbres-borrascosas-1.html

