Ustedes recuerdan: El gobernador de Veracruz, Javier Duarte, y la Procuraduría de Justicia del estado han dicho que “andaban en malos pasos” varios de los periodistas que han sido asesinados, incluso hace un mes Duarte comentó que la reportera Anabel Flores andaba “en malos pasos” y que por eso la victimaron. Todo ello sobre la base de las investigaciones que, habrían hecho la autoridades veracruzanas. El empleo del condicionante “habrían” es porque en la revista etcétera no estábamos seguros de que existieran esas investigaciones, por ello es que, con base en la ley de transparencia, podemos asegurar que la fiscalía de Veracruz no se encuentra investigando los crímenes en contra de los periodistas de la entidad. Esta es la historia que exhibe una vez más la demagogia y la ineficacia de Javier Duarte. Pero sobre todo, esta es una manera en la que etcétera honra a nuestros colegas que, además de haber sido masacrados -y hasta exhibidos en su desgracia por otros periodistas y editores amarillistas que lesionaron sus derechos humanos-, también han sido difamados por el gobernador Duarte.
