El debate sobre el aborto en Chile se había convertido en una discusión que no llevaba a ninguna respuesta, sin embargo, el pasado jueves, después de 14 meses la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de despenalización en tres causales.
Hasta 1989 el aborto terapéutico estaba permitido en Chile, no obstante, el general Augusto Pinochet lo penalizó en todas sus formas; 27 años después se busca legalizarlo bajo las causales de peligro de vida para la madre, malformación fetal y violación.
Chile, Nicaragua y El Salvador son los únicos países de América Latina que establecen prohibición total del aborto, mismos que castigan con penas de hasta cinco años de cárcel a las mujeres que interrumpan su embarazo.
El actual proyecto de ley, que contó con 66 votos a favor y 44 en contra, pasa ahora a votación en la Cámara de Senadores, para luego llegar a la tercera instancia llamada Comisión Mixta, la cual está formada por diputados y senadores.
Laura Albornoz, exministra del Servicio Nacional de la Mujer y abogada experta en equidad de género, delaró que la aprobación responde a una deuda de la recuperación democrática.
"Recuperamos la democracia y se olvidaron de las mujeres, salvo para llevar adelante reformas que reforzaran la división sexual del trabajo y los roles tradicionalmente realizado por nosotras", dijo Albornoz.
Camila Vallejo, diputada comunista que votó a favor del proyecto, aseguró que si los hombres parieran, el aborto sería libre desde hace mucho tiempo, mientras que los opositores compararon la despenalización con permitir la esclavitud.
"Podríamos decir que el gobierno militar o dictadura, como quieran llamarlo, mataba a las personas grandes. Ustedes las matan antes de nacer. ¿Cuál es la diferencia entre esos dos crímenes?", declaró el parlamentario René Manuel García, quien dio su voto en contra.
(Con información de BBC Mundo)
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