Petróleos Mexicanos ofreció el pasado 5 de junio extinguir el incendio del pozo Krem1 en dos semanas, pero un mes después de vencer ese plazo, la empresa sigue sin informar cuándo concluirá la emergencia ambiental que afecta directamente a unas tres mil familias de 20 comunidades veracruzanas, y que ha dañado cientos de hectáreas que ahora se encuentran prácticamente desérticas.
El del Krem1 es el segundo descontrol de pozo petrolero más prolongado documentado en México, sólo por debajo de Ixtoc-1, que permaneció fuera de control durante 295 días tras el reventón ocurrido en 1979 en la Sonda de Campeche.
Sin embargo, Pemex ha tratado en todo momento de minimizar el impacto del accidente al grado que el director general de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, cuando puso plazo para terminar la emergencia, llegó a asegurar frente a la presidenta Claudia Sheinbaum que el pozo “no está descontrolado”.

Sin embargo, la propia evolución del caso y la presión social y mediática propiciaron un cambio en la narrativa oficial. En las últimas semanas, la empresa reconoció la necesidad de ejecutar maniobras especializadas, incluida la perforación de un pozo de alivio, una de las técnicas utilizadas para controlar este tipo de emergencias cuando las operaciones convencionales resultan insuficientes.
Durante estos más de cuatro meses de contingencia, comunidades cercanas han denunciado afectaciones ambientales y riesgos para la salud, sobre todo para niños y ancianos, que se han enfermado. En comunidades como Guadalupe, de 30 familias existentes al menos 6 han emigrado porque no aguantan los fuertes olores a combustible que se respira de día y de noche en la zona.
Daños visibles desde el satélite
El análisis de imágenes satelitales realizado durante el seguimiento del caso muestra una amplia zona con evidencia de deterioro en la cobertura vegetal y en cuerpos de agua cercanos al sitio del incendio, mientras continúan las labores de control.
El ingeniero José Antonio Aranda, promotor del Observatorio Ciudadano de Riesgos Ambientales del Sureste advirtió que del análisis multitemporal del satélite, surge evidencia de daños en una zona de aproximadamente 10 kilómetros de diámetro, equivalente a casi 80 kilómetros cuadrados.

En esa zona se aprecia un deterioro progresivo de la cobertura vegetal respecto a las imágenes de referencia obtenidas antes del incidente, con una presencia de amplias áreas de vegetación seca o con una disminución significativa que constituye indicios del impacto ambiental que la narrativa de Pemex ha tratado de minimizar.
El presidente municipal de Las Choapas, Jesus Uribe, dijo que la paraestatal ha estado trabajando en la zona, que ha prometido reparar caminos y rehabilitar unidades médicas, pero dice que lo más urgente es que haya más celeridad para controlar el pozo, porque son cientos las hectáreas afectadas.
Para el alcalde, además de los apoyos sociales, Pemex debe cubrir los daños ocasionados a los campesinos y a los ganaderos en sus cultivos y en su producción, y confió en que esto comience a hacerse a la brevedad.
Segundo accidente petrolero de más duración
La duración de la crisis en el Krem-1, que el 1 de agosto ajustará 150 días, también rompe con el comportamiento histórico de este tipo de accidentes en México.
Un recuento de 15 casos de descontrol de pozos petroleros documentados entre 1979 y 2024, en los que fue posible establecer el tiempo que tomó recuperar el control, arroja un promedio de 41.7 días.
Krem-1 acumula ya 141 días, es decir, más de tres veces ese promedio histórico.

También supera ampliamente casos considerados de alta complejidad, como Lizamba 68, controlado después de 70 días; Terra 123, en 58; Yum 2, en 51; y Kab-121, en 49 días.
De los 15 casos documentados, nueve fueron controlados en tres semanas o menos, lo que coloca a Krem-1 dentro de un grupo excepcional de incidentes de larga duración.
En 45 años de antecedentes documentados, sólo Ixtoc-1 permaneció fuera de control durante más tiempo.
Mientras Pemex mantiene las labores para extinguir el incendio, la contingencia sigue abierta y, a 141 días de iniciada, continúa sin un calendario oficial que indique cuándo concluirá una de las emergencias petroleras más prolongadas registradas en el país.
En 10 casos, Petróleos Mexicanos recuperó el control o terminó taponeando los pozos, en menos de 32 días, destacando la hazaña lograda por trabajadores mexicanos en 1984, quienes en 4.5 días lograron apagar y colocar una válvula de control en el pozo Agave 53, en Jalapa, Tabasco.
⚠️Continúa la contingencia en el pozo Krem-1 en Las Choapas, Tabasco.
Ya son 141 días del incendio, lo que supera el promedio de tiempo en que se controlan estas situaciones, reporta Audelino Macario (@audelinomacario), periodista de investigación.
El impacto: 3 mil familias… pic.twitter.com/o1Xo16xdEa
— Azucena Uresti (@azucenau) July 23, 2026

