En una decisión que agudiza la tensión entre los poderes públicos en Venezuela, el Tribunal Supremo de Justicia nombró a Katherine Harrington como vice fiscal y dejó sin efecto la designación de Rafael González en dicho cargo, hecha por titular de la Fiscalía, Luisa Ortega y ratificada por la Asamblea Nacional.
Esta disputa se da en vísperas de que Ortega Díaz comparezca en una audiencia pública en la Corte, donde se discutirá una solicitud de antejuicio de mérito para retirarle un beneficio legal y enjuiciarla por supuestas “faltas graves” cometidas en el ejercicio de su cargo. De prosperar dicho proceso, será el primer paso hacia su destitución.
Harrington ejerció como fiscal general en 2015, cuando tuvo a su cargo los juicios en contra de la exdiputada opositora María Corina Machado y el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, detenido desde hace tres meses, acusado de “conspirar” contra el gobierno. Durante su gestión fue sancionada junto con otros seis funcionarios por el gobierno de Estados Unidos, por presuntas violaciones a los derechos humanos, pese a lo cual fue nombrada por Nicolás Maduro como viceministra del Sistema Integrado de Investigación Penal.
A unas horas de que inicie la comparecencia de Luisa Ortega, la sede del Tribunal Supremo está blindada por decenas de guardias nacionales que bloquearon las vías de acceso con el apoyo de camiones antimotines.
El distanciamiento entre Ortega Díaz y Nicolás Maduro inició en marzo pasado cuando la fiscal presentó varias acciones contra la reforma de la constitución que impulsa el mandatario venezolano. Lo anterior provocó que el oficialismo la señalara como “traidora” y la acusara de favorecer la impunidad en las manifestaciones contra el gobierno que se iniciaron a fines de marzo y arrojan a la fecha un saldo al menos 80 muertos, mil 400 heridos y más de 500 detenidos.
(Con información de AP)
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