Michel Platini fue hombre de fútbol. Lo jugó, lo entrenó y lo dirigió. Su próximo paso parecía destinado a convertirlo en el hombre más poderoso del deporte más popular del mundo, tras haber anunciado su candidatura a la presidencia de la FIFA.
Pero ahora su futuro es incierto y también lo es el futuro del fútbol.
La decisión del Comité de Ética de la FIFA de suspenderlo durante 90 días de toda actividad relacionada con el fútbol, junto al presidente Sepp Blatter y al secretario general Jérôme Valcke, deja al organismo sin un rumbo claro a cuatro meses de que se lleven a cabo las elecciones a la presidencia, el próximo 26 de febrero.
El que fuera tres veces Balón de Oro asegura que se trata de una campaña para "dañar su reputación" y que está seguro de "que superará este momento difícil con la completa transparencia y unidad que le da al fútbol su fortaleza".
El excapitán de Francia y actual presidente de la UEFA informó que este mismo jueves había entregado las cartas de apoyo que se requieren para aspirar a la presidencia de la FIFA.
