El gobierno de Estados Unidos no descarta el uso del polígrafo para investigar y dar con los autores de las continuas filtraciones a la prensa, de información considerada como confidencial.
“Es más fácil descubrir quién está filtrando, de lo que los propios responsables creen”, aseguró Kellyanne Conway, asesora de la Casa Blanca.
En entrevista para el programa de televisión “Fox & Friends”, la funcionaria planteó la utilización de este instrumento, conocido popularmente como detector de mentiras, para inhibir las filtraciones a los medios de comunicación.
Este pronunciamiento se produce en medio de la creciente inquietud en el Gobierno estadounidense por la frecuente difusión de “información clasificada” y un día después de que el periódico The Washington Post diera a conocer las transcripciones íntegras de las conversaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump con sus homólogos de México, Enrique Peña Nieto y Australia, Malcolm Turnbull.
“Lo que debería preocupar a todo el mundo son filtraciones que afectan a la seguridad nacional. Revelar llamadas telefónicas de nuestro presidente y otros jefes de Estado no es nada más que una desgracia nacional”, puntualizó Conway.
La postura de la asesora presidencial se suma a la del fiscal general Jeff Sessions, quien también condenó las filtraciones y anunció acciones en contra de cuatro personas que han incurrido en esta práctica.
(Con información de EFE)
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