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Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil se dio cuenta de que los designios de Morera son enredados, complejos, de laberinto: después de ser favorecida por una encuesta que nadie conoce, Sheinbaum fue elegida, o nombrada, coordinadora organizativa de Morena para la capital del país. Al parecer, esto la capacita para ser candidata a la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México. Qué complicado.

En entrevista con su periódico El Universal, Claudia Sheinbaum dijo: “Todos supimos del procedimiento (para realizar la encuesta), nos fue explicado con todo detalle, de hecho Mario Delgado, Martí Batres y en mi caso siempre reconocimos, creo que Ricardo Monreal también, al grupo que hace las encuestas al interior de Morena como un grupo profesional y fueron varias las preguntas”.

La lectora y el lector lo saben: guardada bajo siete llaves permanecerá la encuesta misteriosa. También los contratos de los segundos pisos; por cierto, Sheinbaum guardó celosamente esa información. Si gana la Jefatura de Gobierno, ¿esta será la transparencia del gobierno de la ciudad?, pregunta Gil, nomás para saber.

La coordinadora de sabe cuántas cosas en Morena se ha defendido: “Si hubiera salido cualquiera de mis compañeros no hubiera sido dedazo, ¿entonces quiere decir que las mujeres no tenemos capacidad y solo mediante dedazo podemos acceder? ¿Qué no hay méritos propios en este proceso y una mujer solo puede llegar a partir de que un hombre la acomode?” No deja de ser interesante la defensa de Sheinbaum, pero esta idea de que una candidata es mejor por el hecho de ser mujer no le entra en la cabeza a Gil: ¿un candidato es mejor por ser hombre que una mujer candidata? No. Pues al revés lo mismo.

Más información: http://bit.ly/2wW2Z4P

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