Como sacado del “misterioso taller de Dios”, exactamente 11 mil 688 días después del sismo de 1985, otro terremoto golpeó a la CDMX. Justo en el 32 aniversario de nuestra fecha de mayor luto colectivo en la historia contemporánea, regresaron la muerte y la tragedia.
Al cierre de esta edición, los daños materiales eran incuantificables en CDMX, Puebla, Morelos, Tlaxcala, Michoacán, Guerrero y Estado de México, con 49 muertos en la CDMX, 55 en Morelos, 32 en Puebla, 10 en Edomex y tres en Guerrero.
A sabiendas de que a esta hora estamos en el iceberg del cataclismo, es imposible no comparar las dos tragedias, ni insistir en que cada una encontró dos Méxicos iguales y dos Méxicos diferentes:
1.- El mismo México de gente solidaria, abnegada, defensora de la vida del prójimo, volcada a ayudar codo con codo. Ayer, uno de los símbolos del gran corazón colectivo fue el rescate en la escuela Enrique Rébsamen. En 1985, los grandes rescates en Tlatelolco.
2.- Otro México en el plano político. Ayer funcionaron al unísono los sistemas de protección civil, cadenas de rescate, orden policiaco y coordinación entre gobiernos federal y locales. En 1985, Los Pinos y el DDF quedaron paralizados y tardaron horas en reaccionar y dar la cara.
El Presidente volaba a Oaxaca para supervisar la recuperación del otro gran sismo registrado 13 días atrás, y el avión se dio vuelta en el aire para regresarlo a la CDMX. El Jefe de Gobierno, Miguel Mancera, dirigió personalmente el operativo desde el C-5.
En la tarde, el Presidente y el Jefe de Gobierno fueron juntos al colegio Enrique Rébsamen, donde hasta anoche se registraban 30 muertos, la inmensa mayoría niños, con al menos otro 30 menores y ocho adultos desaparecidos; mientras continuaban las labores de rescate.
Los políticos estuvieron a la altura, lo cual, hoy, es un hallazgo. Las compañías telefónicas permitieron llamadas gratuitas, Metro y Metrobús brindaron servicio gratuito, IMSS, ISSSTE, Seguro Popular y hospitales Ángeles y ABC se abrieron a toda la población, Uber y Cabify dieron servicio gratuito.
En 1985, en cambio, el terremoto desató una crisis política que, en el concepto del entonces aspirante a Presidente de la República, Carlos Salinas, dio inicio al “fin del partido prácticamente único”, que caería definitivamente en el año 2000.
¿Que falló el sistema de alarma de sismo de la CDMX? Eso no es exacto. Sí funcionó, pero a la par del terremoto, porque los sensores están en zonas costeras y el epicentro del sismo fue Morelos, a sólo 120 kilómetros de la CDMX.
No hubo fallo técnico. Fue una catástrofe que rebasó a la técnica.
México está, desde hace 13 días, a la altura de la tragedia.
Este artículo fue publicado en La Razón el 20 de septiembre de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.

