Si lo consigue, el Frente llegará a su meta maltrecho, como los salmones cuando vuelven a contracorriente por el río del que nacieron, entre remolinos, piedras, troncos y osos. Sólo el PAN enfrenta motines en 17 estados.
Un pacto del Frente indica que cada partido designa al candidato a gobernador en los estados donde es gobierno. Es el caso de Morelos, por ejemplo, donde gobierna el perredista Graco Ramírez.
Sin embargo, el propio Morelos es un tema complicado, porque el PAN gobernó dos veces (con Marco Adame y Sergio Estrada) y tiene un aspirante a gobernador con arraigo, como el diputado federal y expresidente de la mesa directiva en San Lázaro Javier Bolaños.
¿Levantará la mano Bolaños a la carta fuerte del PRD en Morelos, que es Rodrigo Gayosso, hijo del gobernador perredista? Por lo pronto, la militancia panista local se pronunció en contra de apoyar al perredista, como habrían pactado sus dirigencias nacionales.
Pero no sólo el aspirante Bolaños se niega a ceder en favor del hijo del gobernador: también los grupos de los dos exgobernadores panistas. De hecho, Graco Ramírez no es de los gobernantes perredistas que hable de elección abierta, como Mancera y Aureoles.
Aunque no es un problema de hechura morelense ni mucho menos: ocurre en 17 estados, donde el Frente es todavía una ilusión, por confrontaciones entre las dirigencias estatales de cada partido, o por crisis internas de alguno de los dos.
Y es un tema grave en estados como Zacatecas, Chiapas, Morelos, Puebla, Tabasco y Veracruz, donde se realizarán elecciones para gobernador. Donde mejor pinta el amarre es en la CDMX, pues Alejandra Barrales tiene la candidatura en la bolsa.
Pero el caso de Barrales es especial, pues se ha impuesto gracias a su condición de presidenta nacional del PRD y negociadora directa del Frente con el dirigente nacional panista, Ricardo Anaya. Incluso, Barrales insiste en que la alianza sea nacional.
“Yo confío en que toda la militancia quiere ganar”, asegura Barrales, y no deja de llamar la atención la palabra “ganar”, porque ésta ha hecho olvidar por completo entre los defensores del Frente la contraposición de los estatutos fundacionales del PRD y del PAN.
Ya parece de la prehistoria moral mencionar los estatutos del PAN que reproducen la definición católica de la vida y la muerte, mientras el PRD apoya el aborto o no intenta imponer una moral pública, sin importar la orientación sexual.
Es que ninguno de los dos partidos está siquiera discutiendo una estrategia que les permita lavar la cara ante sus electores como partidos “de izquierda” y “de derecha”, aunque se entiende que no tengan tiempo.
Si están de la greña en 17 estados.
Este artículo fue publicado en La Razón el 16 de noviembre de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.

