Lo que surgió como una pregunta que se hicieron dos buenos amigos terminó por convertirse en un trabajo que el próximo 4 de marzo puede ganar el Oscar a mejor película de habla no inglesa.
“Una mujer fantástica”, dirigida por Sebastián Lelio —con guión de Gonzalo Maza y del propio Lelio—, es la segunda película chilena que pelea en esta categoría después de “No”, de Pablo Larraín, en 2013, que no lo logró.
Sus realizadores no pueden estar más felices.
“El deseo secreto que uno tiene cuando está haciendo cualquier película es que la gente la entienda y la acepte, que le guste y se emocione con ella hasta el punto de que sienta que debe ser premiada”, le dijo a BBC Mundo Gonzalo Maza.
“La sola nominación en sí misma a nosotros nos tiene sobrecogidos porque en el fondo significa que eso ocurre, y eso a nosotros nos pone muy contentos”.
Sebastián Lelio comparte esa emoción:
“El premio en sí tiene algo de tómbola, de ruleta, pero ser elegidos dentro de las 5 películas del año es un indicador de que la película está siendo percibida como una película relevante, eso es una alegría tremenda”.
Pero ¿cómo nació y se desarrolló “Una mujer fantástica”?
Una pregunta de difícil respuesta
En las conversaciones mantenidas con varias de las personas involucradas en la realización de “Una mujer fantástica”, incluida la que tuvimos con la actriz protagonista Daniela Vega, hay una palabra que se repite: empatía.
Maza, Lelio y Vega coinciden en que ese es el eje de la película, en concreto la búsqueda de los límites de la empatía.
Esa exploración se produce en torno al personaje central, Marina, una mujer transgénero cuyo amor, Orlando, muere prácticamente en sus brazos y que tras el trágico suceso se ve enfrentada a la hostilidad y el rechazo de la familia de su amante.
La trama nace de una pregunta inicial que se hizo Lelio y que dio lugar a un largo proceso de debate con Maza:
“¿Qué pasa si alguien muere en tus brazos y tus brazos son los peores brazos en los que esa persona podría morir porque tú eres, por alguna razón, él o la indeseada? Y después debes avisarle a la familia y al mundo que esa persona murió a tu lado y nadie te quiere ahí”.
La inspiración le vino a Lelio del caso de una mujer que él conocía cuyo amante se murió en sus brazos.
“Nosotros con Sebastián hemos hecho cuatro películas juntos y siempre las ideas surgen de maneras muy intuitivas y extrañas, y tenemos un proceso de trabajo que es muy largo”, le cuenta Maza a BBC Mundo.
En la búsqueda de respuestas, y ya con un guión de cine en mente, Lelio y Maza empezaron a darle vueltas a quién podría ser esa persona rechazada por el entorno. ¿Una mujer joven, una mayor, de clase media? Ninguna de ellas funcionaba.
