El candidato a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, salvó la noche del jueves una de las pruebas más duras de la campaña al someterse durante una hora y media a las preguntas de siete periodistas de la cadena Televisa. La entrevista, sin embargo, discurrió por el camino de la cordialidad en la que otrora fuera la empresa más vilipendiada por el tabasqueño.
Lo que podía ser una silla eléctrica para el líder en las encuestas pareció la silla presidencial tanto en el fondo como en las formas dispensadas. López Obrador mostró su rostro más conciliador e incluso se disculpó con uno de los periodistas cuando, dijo, le alzó la voz.
Obrador, de 65 años, citó en varias ocasiones a Benito Juárez, puso como ejemplo de gobierno su gestión al frente de la Ciudad de México y reveló que la violencia, que alcanza cifras récord de homicidios, es lo que más le preocupa. Un asunto que abordará con coordinación policial y atacando la pobreza.
El combate a la corrupción, otro de sus ejes de campaña, ocupó gran parte de su intervención e insistió en que será implacable desde el primer día. “Hasta mis adversarios saben que soy terco y necio contra la corrupción. Pero no vamos a fallar, vamos a mejorar la imagen de Mexico en el extranjero porque es una vergüenza que seamos el país más corrupto de América”.
En la línea de su discurso reconciliador defendió que en materia de corrupción lo que haya pasado antes del 1 de julio (día de las elecciones) “no me importa mucho”. “Quiero mirar hacia adelante y no anclarme en la persecución. No impulsaré nuevos procesos pero tampoco frenaré los que están en marcha”, matizó. Entre las investigaciones que abiertas Obrador citó la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y la corrupción de la constructora Odebrecht.
En lo económico definió su programa como de libre mercado, con un banco central independiente y libre fluctuación para el peso. Obrador recalcó también en que no habrá expropiaciones y se centrará en el consumo interno. “Vamos a dejar de comprar en el extranjero (…) lo que consumimos. Es una vergüenza que el maíz sea originario de México y seamos el país que más maíz compra del mundo” criticó.
Sobre la dimensión histórica de su llegada al poder, Obrador, que lo intenta por tercera ocasión, reiteró que no buscará la reelección y que el proceso de transformación que encabeza “es tan importante como la Independencia, la Reforma y la Revolución…Pero sin violencia”. Como parte troncal de esa transformación que impulsa el candidato de Morena incluyó la derogación de las reformas energética y educativa.
Una de las grandes cuestiones para los comicios del 1 de julio es si su partido logrará una mayoría en el Congreso que se lo permita. Desde 1997 ningún presidente ha gobernado con mayoría absoluta cuando el PRI perdió esta ventaja en el gobierno de Ernesto Zedillo. Según Obrador “llevará tiempo” concretar su planes de transformación pero a mediados de sexenio, en 2021, espera “tener listo el marco jurídico para lograrlo”.
Más información: http://bit.ly/2FGSB1u
