No me voy a reelegir, gobernaré 12 años en seis: López Obrador en Tercer Grado

A pesar de no ver cualidades en sus adversarios, porque a su juicio representan al mismo proyecto contrapuesto al suyo, Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, dijo ser respetuoso de ellos como seres humanos y de los ciudadanos que voten por ellos, toda vez que en una democracia debe haber pluralidad. “El pensamiento único es de las dictaduras”, indicó

El aspirante fue entrevistado en el programa “Tercer Grado”, donde participaron Leopoldo Gómez, Denise Maerker, Carlos Loret de Mola, Joaquín López-Dóriga, Leo Zuckermann, René Delgado y Raymundo Riva Palacio.

Negó estar enfrentado con los empresarios y dijo que sólo un pequeño grupo de ellos es el que se opone a que haya un cambio del país. Según él, ese grupo “le robó” la Presidencia en el 2006 y nuevamente están “conspirando” para que en México no haya una verdadera democracia.

Ese grupo compacto, dijo, se ha hecho inmensamente rico al amparo del poder público y es lógico que estén preocupados por perder esa influencia que hasta ahora han tenido. “Los comprendo”, apuntó. Sin embargo apuntó que no va a perseguir a nadie. “No es mi fuerte la venganza”, sostuvo.

Sobre Alfonso Romo dijo que es un empresario ejemplar, muy distinto a “los otros”, sin embargo, López Obrador evadió responder por qué lo tachó de corrupto en uno de sus libros.

“Todos tenemos altas y bajas; he conocido mucha gente que durante algún tiempo se porta mal y luego se reivindica. Por eso el juicio final es cuando uno se muere”, enfatizó.

A manera de disculpa, López Obrador dijo que “le llegó” información de que Roberto Hernández esta vez no estaba participando en la “guerra sucia” en su contra, como sí lo hizo en 2006. Sobre Carlos Slim apuntó que siempre se había conducido de manera respetuosa, pero “lo embarcaron con lo del Aeropuerto”. Tiene intereses, y la opinión de él siempre pesa. Aun así, negó tener conflictos con el dueño de Grupo Carso y dijo respetarlo.

Al candidato presidencial se le preguntó sobre algunos personajes controvertidos y sus recientes alianzas. Acepta que Elba Esther Gordillo es corrupta, pero la considera una perseguida política a la que utilizaron y la convirtieron en un chivo expiatorio. No obstante, declinó abundar al respecto.

“Yo tengo una debilidad. No me gusta que se ensañen con la gente. Respeto a los perseguidos, a los presos y a los finados”, justifico. Asimismo, se limitó a decir que el nieto y yerno de la profesora están “ayudando” a su movimiento.

Respecto a que lo asocien con Hugo Chávez, a quien dijo no conocer, consideró que sus detractores lo hacen con el fin de calumniarlo. A él, dijo, sólo lo reconoce como presidente de Venezuela, que fue controvertido, pero evitó opinar más sobre su forma de ejercer el poder, ya que él no es quién para hacerlo.

“No me meto en ningún gobierno extranjero. La mejor política exterior es la interior”, manifestó.

Rechazó que a pesar de la indignación social que hay por la situación que se vive en el país, la gente que piensa votar por él lo haga movido por la ira.

“El pueblo está feliz porque están viendo una salida. Va a iniciar una transformación. Sería lamentable que la gente estuviese frustrada. Están deseosos de que llegue el 1 de julio”, aseguró.

Aceptó que hay coincidencias con sus adversarios en cuanto a que la corrupción es el mayor problema a enfrentar en México, pero a diferencia de ellos, dijo, él si la va erradicar. Desde su perspectiva, al ser honesto el Presidente de la República el ejemplo va a permear hacia todos los demás. Respecto a los casos de corrupción durante su gestión como jefe de Gobierno, sostuvo que éstos se castigaron en su momento.

Insistió en su propuesta de reconciliación nacional y, en ese sentido, abundó que su propuesta de amnistía y pacificación ha sido tergiversada para atacarlo; dijo su plan no significa impunidad, sino justicia y un verdadero Estado de derecho. A lo que él se opone, dijo, es a los golpes espectaculares a la “fantochería” de encarcelar y perseguir nada más por protagonismo.

Acerca la seguridad, López Obrador evadió las preguntas respecto a cómo actuará en contra de los carteles del narcotráfico y reiteró su planteamiento de aplicar la “fórmula” que puso en marcha como jefe de Gobierno: las reuniones de gabinete a las seis de la mañana para tener el parte de los delitos que ocurran en el país. Arremetió contra su contrincante Ricardo Anaya a quien acusó de mentir sobre el incremento de la delincuencia  en gestión en la Ciudad de México y, según él, hay cifras oficiales que lo confirman.

Desde su punto de vista, no está generando expectativas desmedidas en la población y se dijo seguro de poder cumplir todos sus compromisos de campaña, para lo cual trabajará 16 horas diarias y gobernar lo de 12 años en sólo seis.

Llamó a votar “parejo” por todos los candidatos de la coalición que los postula y justificó que no se trata de los cargos sino de proyectos. Rechazó que en caso de no tener mayoría en el Congreso, buscaría acuerdos, sin embargo no descartó gobernar “por bandos” y afirmó que la ley lo permite. “Yo soy respetuoso de la ley”, afirmó

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