El cambio social no es inevitable y cuando éste ha ocurrido no siempre ha significado impulso de la democracia y el bienestar. Comparar el cambio social con la naturaleza es un despropósito que ya fue exhibido desde mediados del siglo XIX, con mayor intensidad. Desde un desplante místico, Beatriz Müller hace la misma comparación: el cambio es inevitable, dice, tanto como que el Sol se mueve, rota y se traslada. Creo que la doctora ignora conocimientos astronómicos básicos.
Imaginen 150 millones de kilómetros. Es difícil, pero así podemos representar la distancia que hay entre el centro de la Tierra y el Sol, y en seguida apuntar que nuestro planeta rota y se traslada alrededor de aquella estrella, y no al revés. Junto con ello claro, según los científicos, hay un periodo de rotación aparente del sol en su ecuador y éste es de cerca de 28 días. No podría referirse a eso la doctora Müller porque, en esa dirección, podríamos decir que el Big Bang implica la traslación y la rotación de todos los cuerpos celestes y, entonces, su metáfora mística se reduce al absurdo.
En realidad la Tierra es la que, sin embargo, se mueve, rota y se traslada alrededor del Sol.

