Hace seis años, luego de las elecciones presidenciales del 1 de julio, Andrés Manuel López Obrador acusó a Enrique Peña Nieto de lavado de dinero por “ocultar el origen de los recursos” en su campaña electoral. Hoy, Morena se niega a transparentar el origen de los recursos del fideicomiso “Por los demás”, supuestamente creado para apoyar a los damnificados de los sismos de septiembre pasado.

El 18 de julio de 2012, López Obrador ofreció una conferencia de prensa donde expuso el caso Monex y acusó el uso ilícito de dinero por parte de la campaña de Peña Nieto. Entonces, el ahora virtual Presidente electo pidió la invalidez de la elección presidencial y llamó al Tribunal Electoral a quitar el registro al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Hace seis años, López Obrador no habló de una “vil venganza” por parte del organizador de las elecciones, de hecho, defendió y mostró su respeto por las instituciones y el debido proceso.
- “El IFE confirmó que los recursos de Monex y de las tarjetas prepago eran a favor o se expedían a favor de estos operadores del PRI. En otras palabras, no lo estamos diciendo nosotros, lo confirmó el IFE y lo probó el PAN, cuando presentó la queja correspondiente ante el IFE”.
- “¿Qué vamos a hacer? Como ya mencioné, con este escrito, lo que vamos a hacer es presentarlo ante el Trife, vía el IFE, porque así es el procedimiento”.
- “Nosotros vamos a seguir procediendo por la vía legal, por esto significa que vamos a utilizar todo lo que establece en este caso la Constitución y las leyes”, son algunas de las palabras que pronunció ese día.
Asimismo, el tabasqueño afirmó que si las autoridades (Trife, Fepade, Comisión Nacional Bancaria y de Valores y la Unidad de Fiscalización del IFE) no investigaban a plenitud y cabalmente los hechos, “podrían incurrir en el delito de encubrimiento”.
Un sexenio después, y con el triunfo en sus manos, López Obrador y Morena no sólo se niegan a transparentar y explicar el origen de los recursos del fideicomiso, atacan al Instituto Nacional Electoral, niegan su legitimidad para investigar e insisten en que la entrega del dinero no fue para “coaccionar el voto”.
Lo cierto es que Morena evadió las vías legales, juntó dinero a través de operaciones atípicas, repartió el mismo a miembros de su propio partido y lo hizo en plena campaña electoral. Ah, y no aportó pruebas contundentes al INE que demostraran lo contrario. Hoy, otra vez, lo llaman complot.

