Para el representante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), José Agustín Ortiz Pinchetti, la abrumadora votación que recibió Andrés Manuel López Obrador en la elección del pasado 1 de julio, le dio la legitimidad incluso para “pregobernar” antes de asumir la Presidencia de la República.
En entrevista con Carmen Aristegui, señaló que a diferencia de la “tradición” del antiguo régimen en que un presidente electo no se daba a notar para no ofender al que todavía está en funciones, López Obrador ha sabido, una vez más, romper paradigmas y marcar la agenda aunque no con un ánimo de revanchismo, sino simplemente de una nueva manera de hacer política en el país y enviar un mensaje de que habrá un gobierno con rumbo.
Quien fuera secretario de Gobierno durante la gestión de López Obrador en el entonces Gobierno del Distrito Federal, hizo un recuento del contenido de su libro “López Obrador: Con los pies en la tierra” e hizo una evaluación sobre el panorama político tras los comicios del 1 de julio y las expectativas del nuevo gobierno.
Desde su punto de vista, la candidatura del Ricardo Anaya dividió al PAN, mientras que al PRD “lo castigó Dios” por traicionar a López Obrador, y ambas cosas jugaron a su favor para que obtuviera tal margen de votación. Consideró que “la derecha moderada” que hay tanto en el PAN como en el PRI podría unirse para conformar una nueva fuerza política.
Respecto a la exoneración de Elba Esther Gordillo, el también exdiputado calificó a la exdirigente del sindicato magisterial como una “presa política del régimen”; asimismo, consideró como “un error” de Javier Corral perseguir a su antecesor César Duarte, en el que gastó “energía y recursos que debió destinar para gobernar”.
A pregunta expresa de la periodista de qué hará el gobierno de López Obrador con un personaje como Duarte Jáquez, Ortiz Pinchetti respondió: “Lo que hará es olvidar y perdonar. Intentará crear un borrón y cuenta nueva”. Asimismo, adelantó que en la próxima administración habrá excarcelación de “personajes importantes” aunque no aclaró de quiénes se trata. Según él, no se trata de impunidad, sino de una nueva forma de entender la justicia en donde lo importante, es que a partir del inicio de “la nueva era” no se toleren nuevos casos de corrupción.
Festejó la política de austeridad anunciada por el presidente electo y dijo que “la élite”, en alusión a los funcionarios públicos de confianza, tienen la opción de irse a la iniciativa privada, y por lo que respecta los medios de comunicación, muchos de ellos habituados “al chayote”, ahora tendrán el reto de conquistar su independencia por méritos propios.
Desde su perspectiva, López Obrador puede y debe ser “un gran presidente” y en el supuesto de que haya corrupción dentro de su gobierno, perderá el respaldo ciudadano que ahora tiene.
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