Marko Cortés Mendoza asumió hoy el cargo de presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN) para el periodo 2018-2021, acto en el que expresó que esa organización deberá asumir con éxito el desafío de cuidar el equilibrio de poderes y el federalismo en el país y convertirse en un contrapeso del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Durante el acto en la sede del partido, Cortés afirmó que “veremos una concentración de poder peligrosa. Por eso, el PAN nos reclama estar muy unidos, y reclama que superemos nuestras diferencias, reclama que hagamos las cosas bien. Que el PAN esté a la altura que hoy los mexicanos esperan”.
Sobre el federalismo señaló, por ejemplo, que el próximo gobierno apuesta a tener “vicepresidentes” en cada estado, con amplios poderes en la asignación de recursos públicos.
Atacó a la próxima administración federal: “Debemos de prepararnos para enfrentar la farsa que afirma que ‘la solución soy yo’, la trampa que identifica al pueblo con el caudillo y al caudillo con el Estado. La perversa manipulación del pueblo para legitimar decisiones que sólo nacen en el capricho, en la cerrazón e impericia.
“Es la apuesta por instaurar un régimen en el que no se dialoga o se incluye al otro, sino que se traza una línea que divide a los mexicanos entre ellos y nosotros.
“Todos somos mexicanos, el nuevo régimen avanza con la peligrosa advertencia de ‘aquí mando yo’. Es el régimen que descalifica a todo a quien lo critica; eso es ante lo que nos vamos a enfrentar”.
Hacia el interior del PAN, Cortés dijo que uno de los retos del partido es reencontrarse con sus valores y principios para que sus militantes se puedan dar la mano sin reservas. Para lograrlo se comprometió a trabajar con dirigencias estatales y municipales, además de con alcaldes y gobernadores del blanquiazul.
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