Este domingo, Andrés Manuel López Obrador fue entrevistado en los pasillos del aeropuerto internacional de la CdMx sobre la continuación de la obra del NAIM de Texcoco y el Presidente de la República, evadió la respuesta con la simpleza de no estar informado ¿López Obrador no está informado? Por supuesto que fue una mentira, no quiso responder a los reporteros. Todo debido a que, la obra en construcción continúa y se expidieron más de 1500 millones de dólares en bonos de inversión de un total de 6 mil millones que son propiedad de particulares, propiedad privada y la mayoría de la inversión, dicen, en manos de extranjeros. La noticia causó incertidumbre, sorpresa, júbilo, extrañeza. Las opiniones se dejaron venir en cascada sin que nadie sepa bien a bien qué es lo que está sucediendo en realidad. ¿Cuáles son las pretensiones del gobierno de López Obrador respecto al NAIM?
Mucha inquietud causó la información y más cuando el mismo Presidente de la República, dijo que no sabía nada al respecto, que no le habían informado. Lo cierto que, todo hace suponer, no evaluaron el riesgo de millonarias demandas en dólares y en territorio norteamericano. Lo de la consulta popular para cancelar la mega obra del aeropuerto fue una medida política y no jurídica. Una medida eminentemente populista sin sustento legal alguno. De tal suerte que no han noticado legalmente a ninguna de las empresas constructoras y a los tenedores de los bonos de inversión, las razones de la cancelación, de la rescisión de los contratos de manera unilateral por parte del gobierno federal. Mientras legalmente esto no suceda, los contratos de obra continúan vigentes. No hay causa que hasta ahora justique el gobierno de López Obrador, para “echar abajo” esos contratos, los que incluso fueron licitados ¿Dónde está la corrupción que tanto dijo en campaña y como Presidente electo? Si demostrara ello, al menos los contratos podrían fácilmente ser rescindidos con responsabilidad para el contratista. Pero no, no hay nada.
Y los miles de millones de dólares que tenedores particulares invirtieron en el negocio del NAIM, es dinero que el gobierno de México debe pagar según el tiempo de inversión; pero, si el aeropuerto se cancela o piden el dinero por adelantado, el gobierno federal debe desembolsar esos miles de millones de dólares ¿Acaso esto no lo previeron o solo pensaron en la mediad populista de la consulta? Como dije, esto fue un acto extremo de populismo aferrado, ligado, amarrado ilegalmente a la política, para justicar que se hace lo que el pueblo manda. Ese acto careció de sustento legal, no se contempla ni en un simple reglamento. El gobierno si bien puede rescindir cualquier contrato, con responsabilidad; pero, si lo hace sin justicación (solo lo anunció), debe indemnizar al contratado, pagar según las cláusulas penales que se insertan en los contratos. Por eso sorprende lo hecho por Andrés Manuel, cuando era Presidente electo; ahora que ya es Presidente Constitucional, ya no resulta tan sencillo, ahora sí tiene responsabilidad y puede ser demandado institucional, personal y hasta penalmente, dado que la decisión la adoptó cuando aún no era mandatario, en ese momento era un simple ciudadano sin poder legal, solo el político y la necedad del respaldo de 30 millones de electores no lo justica ; esto no sirve absolutamente para nada en un litigio. No puede ir a los tribunales de los EUA y aportar como prueba el resultado de su consulta, eso es basura en un juicio, es “paja”.
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