Miren ustedes a buena parte de los dirigentes, militantes y seguidores de Morena:
Ellos sí han militado en el PRI e incurrido en las peores prácticas de ese partido; acarrean en sus manifestaciones sociales y regalan despensas, han recibido dinero ilegalmente y de origen desconocido para financiar sus campañas; no operan sus instancias de deliberación y todo lo decide el dedo de su líder, en funciones de gobierno han descontado a los trabajadores para financiar actividades políticas, callan sobre la despenalización del aborto, las bodas gay o la legalización de la mariguana.
Hablan del pueblo, jamás de diversidad y pluralidad; quienes los critican son achichincles o aliados de la mafia; si el líder se equivoca los militantes callan para no hacerle el juego al enemigo y si el líder se vuelve a equivocar ellos se vuelven a callar; para ganarle al PRI se alían con el PRI, jamás discuten con el otro, lo insultan. Se dicen de izquierda, juaristas, cristianos, patriotas y críticos, algunos socialistas que, como su líder, admiran a Cristo y al Che; si un medio de comunicación los critica es que ese medio está siendo maiceado y utilizado por la mafia en el poder, ah pero si el medio los aplaude es un medio independiente.
Miren ustedes a buena parte de los dirigentes, militantes y simpatizantes de Morena que, aún con todo esto, se atreven a situarse moralmente por encima de los demás y a insultar a quien no coincide con ellos. Hay que ser un caradura para tener esa actitud.
