Luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador y equipo colocaran esta mañana en la silla de los acusados al presidente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Guillermo García Alcocer, el funcionario reiteró que no tiene ningún conflicto de interés dentro del organismo por lo que solicitó una audiencia al Ejecutivo.
En conferencia de prensa declaró que esta mañana se hicieron una serie de señalamientos falsos en contra de la Comisión y su persona, pues nada de ello demuestra un conflicto de interés o una conducta inapropiada de su parte.
“En principio, declarar intereses es una obligación legal, y hacerlo no implica incurrir en conflicto de intereses. Declarar intereses es un compromiso con la rendición de cuentas, con la transparencia, así como una muestra de honestidad.
“En mi declaración quedó asentado que un pariente por afinidad en segundo grado trabaja en una empresa proveedora de la industria de energía eólica, la cual, reitero, no es regulada por la Comisión Reguladora de Energía”, declaró.
Asimismo dijo que con respecto a las otras empresas con las cuales tuvo relación dicho pariente, y que fueron mencionadas durante la conferencia, tampoco son reguladas por la CRE, pues se dedican a actividades que no pertenecen al ámbito regulatorio de la Comisión, como son, la exploración y extracción de hidrocarburos.
También dijo que en su declaración quedó registrado que un pariente en cuarto grado trabaja en una empresa que obtuvo un permiso varios meses antes de su designación en la Comisión; además de que en septiembre de 2016, se excusó de conocer y votar el único asunto de esta empresa comercializadora de gas, que fue resuelto por el Órgano de Gobierno de la CRE.
Respecto al señalamiento que hizo la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval sobre un supuesto contrato suscrito en 2017 para el transporte de gas natural a una de las empresas donde laboran sus parientes, García Alcocer dijo que su familiar en cuarto grado no tiene injerencia en dicha compañía pues se trata de dos empresas distintas.
“En la conferencia de prensa de hoy, se mencionó el otorgamiento de un permiso de transporte por ducto de gas natural en 2017, a una empresa que, si bien pertenece al mismo grupo, dicho pariente por afinidad en cuarto grado no trabaja ni tiene injerencia alguna en ella. Se trata de dos empresas distintas, con personalidad jurídica, objetivos y estructuras diferentes, y que, con base en la Ley de Hidrocarburos, debe observarse una separación legal entre las actividades de transporte y comercialización”, indicó.
Incluso subrayó que dicha empresa tiene cinco amparos por resoluciones de la CRE. “Esto de ninguna manera significa trato preferencial ni conflicto de intereses. Un ejemplo parecido es el otorgamiento de pasaportes o licencias de conducir: se le da a todo aquel que cumple con los requisitos administrativos solicitados”, agregó.
El funcionario finalmente manifestó su preocupación de que se esté utilizando a las instituciones de gobierno con fines políticos, porque los señalamientos en su contra iniciaron desde que cuestionó los perfiles que el presidente López Obrador envió como candidatos a Comisionados de la CRE.
“Como he dicho en ocasiones anteriores, extiendo una invitación a que se abran los canales de comunicación y trabajemos en favor de los mexicanos en un marco institucional y de respeto. Y es por eso, que desde aquí, públicamente, le pido una audiencia al Presidente López Obrador. Verá que los organismos autónomos no somos enemigos de su proyecto de nación”, concluyó.
El discurso del ejecutivo federal, sin embargo, no ha cambiado y cada vez se intensifica más en contra de los órganos autónomos. Está mañana externó que son una farsa para la simulación, y acusó que en el caso específico de los relacionados con el sector energético, estaban al servicio de los intereses particulares y fueron creados para la privatización, como la Comisión Reguladora de Energía.
Añadió que “por suerte” se están venciendo sus plazos para la renovación de sus integrantes porque así “se van a purificar”.

