
El Muro
Éramos seis, lo supe cuando pintamos el Muro de verde bandera y de amarillo las líneas y la banda de lámina, tal y como se debe. Así lo llamábamos: el Muro, con mayúscula. Nadie oraba a su vera, como en el Muro de los Lamentos, pero alguien debió hacerlo. Digo,







