
¿Único, hegemónico o dominante?
Los resultados electorales han sido de tal fuerza, magnitud e impacto que han cimbrado todo el sistema de partidos, e inclusive se puede afirmar que la mayoría decidió regresar al presidencialismo monocéfalo, acompañado de un Congreso de partido dominante, marcado por un federalismo con gobiernos yuxtapuestos. Pero vamos por partes.








