
Tiempos de farsantes
Dos adolescentes toman notas apresuradas. Una de ellas me mira atemorizada por mi pregunta: – Te gusta la exhibición? –le digo, refiriéndome a la tienda de conveniencia instalada dentro de una galería. Es el Oxxo de Gabriel Orozco. –No sé, –me responde la estudiante de bachilleres. –No trabajo aquí –aclaro–







