
Avión del presidente, estatua de Ebrard…
El Jefe del Estado mexicano vendió el avión presidencial a un dictador que, junto con sus hijos y amigos, controla a sangre y fuego el poder hace 30 años, y condena en juicios sumarios a activistas, dirigentes sociales, periodistas y titulares de blogs. Lo vendió a Tayikistán, ex república soviética
