
El dolor se quita con tinta
Cuando despertó le dolía el alma y la solución era el alcohol. El dolor de cabeza era insoportable, tenía la boca seca y los ojos le ardían. Se escondió del espejo, tenía miedo de mirar la cara de niña perdida. Quería salir de ahí ¿Qué tal suicidarse? Corrió. Ya no


