
Lover
Era una máquina sexual. El clima y la hora le importaban poco, le bastaba que yo lo deseara. Presto a deslizarse entre mis piernas obedeciendo a las necesidades de mi cuerpo. Hubo ocasiones en las que creí que no era humanamente posible sentir más gozo, él me desmentía. Le sonreí agradecida por haberse quedado conmigo durante la cuarentena. Me







