
Chavela y mi abuela
Las vidas de Chavela y mi abuela se cruzaron varias veces. La primera en la Ciudad de México era 1936. Chavela, de diecisiete años con el cabello trenzado y su guitarra al hombro, tomaba el tranvía para ir al pequeño bar donde trabajaba. Mi abuela, de once años, caminaba de la mano de su padre; era su primera visita








