1) Gana el PAN y con ello la antesala de la alternancia en el Ejecutivo Federal se ve más espaciosa y cómoda para este partido. La contienda interna para dilucidar al candidato blanquiazul tendrá más intensidad además de que uno de los temas que se ponen en la mesa del intercambio público es que el PAN y el PRD se alíen para el proceso electoral de 2018.
2) El enfoque pragmático del PRD para participar en buena parte de las entidades en alianza con el PAN resultó eficaz, sin esa alianza estaría en una auténtica debacle en todo el país (y ello es un incentivo para considerar la variable mencionada en el punto anterior).
3) En el gobierno federal y el PRI debe haber focos rojos y la definición de una estrategia que, acompañada de una política de comunicación eficaz (que comunique, digamos con perogrullo), establezca pronto una ruta que haga palpables los beneficios de su administración a amplias capas sociales. El contexto económico internacional es adverso y el gobierno debe lidiar con ello y con sus pugnas internas.
4) En Quintana Roo ganó el PRI disfrazado de alianza entre el PAN y el PRD. Y si ese triunfo se traduce en cacería de brujas igual que en Veracruz, esos dos estados podrían ser bastiones de la oposición en 2018. (La imagen de Javier Duarte en la cárcel podría ser devastadora para las ilusiones priístas)
5) A Morena le estalló en las urnas su talante mesiánico; de ahí los balbuceos de su astuto dirigente nacional. Al haber dividido el país entre buenos y malos, no saben, no pueden explicar el mosaico multicolor del país, menos el avance de Acción Nacional. Su discurso es demagogia con gorgojo pues ni siquiera lo que pasó en Veracruz donde su candidato fue inflado artificialmente o su pírrica victoria en el DF pueden significar pasos importantes para el partido.
6) El triunfo de Javier Corral en Chihuahua capitaliza, como lo hizo "El Bronco" en Nuevo León, el descrédito de Televisa (y eso podría convertirse en una tendencia en el país) además de que por ello tiene la simpatía de grupos económicos muy poderosos. Frente a eso, lo que menos importa es el carácter profundamente conservador y radical de este político panista pero creo que al paso del tiempo eso será su perfil más importante.
7) En este proceso electoral, en Veracruz perdió SDP Noticias y el asunto no es sólo sarcástico: mostró que una campaña sucia como la que impulsó el PRI nacional con apoyo de este portal que hizo política (de las más cuestionable) y desechó la información no tuvo mayores alcances, como no lo tuvo el insulso aliento de la candidatura de Morena, promovido para restarle votos a Miguel Ángel Yunes.
8) Esta es la primera elección donde se generaliza el pronunciamiento ganador sin otro soporte más que el de encuestas (cuando nadie acepta la posibilidad de la derrota pierde la cultura democrática). La falta de prudencia para esperar los resultados oficiales genera contextos de crispación y de desconfianza aún mayor en la política y los políticos. Además, buena parte de los medios se prestaron a esa estratagema y difundieron sin soporte metodológico alguno, supuestos resultados que desdeñaron a los conteos oficiales.
9) Este comportamiento de la política y los políticos no es privativo de la sociedad mexicana sino un reflejo de la misma. Creo que una vez más, está vez con una gran contundencia, queda claro que los ciudadanos no somos entes puros o nada más víctimas de los políticos malvados.
10) También queda claro y qué bueno que ya se está haciendo una costumbre, que en la política como en la vida, nunca nadie gana o pierde todo y para siempre. La incertidumbre política llegó para quedarse en el país y, en todo caso, el abstencionismo es ahora uno de los principales adversarios de una dinámica democrática más fructífera.
Marco Levario Turcott

