Deslindar la noticia de la opinión es, naturalmente, un imperativo ético y profesional de los periodistas, pero de ningún modo puede ni debe ser una obligación legal porque esto implica censura.
Pueden o no gustarnos (a mi no me gustan) las enormes disertaciones de quienes al proporcionar información expresan su punto de vista, pero están en su derecho y sin parte de la oferta sobre la que las audiencias tienen derecho a elegir. ¿Alguien imagina en la radio a Carmen Aristegui difundir una noticia sin expresar una opinión o deslindando todo el tiempo entre su punto de vista y la información, o a Ciro Gómez Leyva haciendo lo mismo? Yo no, es parte de su estilo, de su forma de comunicar.
Por ejemplo, al registrar que el gobierno de Trump inició la repatriación de cientos de miles de migrantes el periodista puede agregar que llama la atención que el presidente de EU no aludió a la procuración de los derechos humanos o no se comprometió con estos. Bueno pues, para los lineamientos generales sobre los derechos de las audiencias del Instituto Federal de Telecomunicaciones esto es indebido, así como se lee de absurdo, en los medios de radiodifusión.
Para decirlo de otra manera, si ustedes dieran la noticia de los lineamientos del IFT en la radio y dijeran que les parece un disparate macabro, serían sancionados; según el documento de la autoridad; ustedes deben decir todo el tiempo algo así como "esta es la noticia y este mi punto de vista", todo el tiempo insisto, y tratar además a la audiencia como idiota.
Espero que eso tenga marcha atrás.
