Un día antes de que la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, active el Brexit e inicia así el divorcio de la Unión Europea (EU), el Parlamento escocés solicitó a Londres organizar un nuevo referéndum de independencia.
Este martes, Nicola Sturgeon, ministra principal de Escocia, obtuvo del Parlamento la autorización para para convocar a sus ciudadanos a un segundo referéndum de independencia, esto a falta de una ley que le prohíba a los escoceses buscar su futuro por un camino diferente al de Reino Unido.
Ante este escenario, a May no le queda otra opción que tratar de retrasar los comicios para que no coincidan con los dos años de negociaciones con Bruselas, que busca aclarar los términos de la separación UE-Reino Unido.
Sin embargo a Sturgeon le tiene sin cuidado que su homóloga británica sólo quiera concentrarse en salir victoriosa del Brexit, pues se mantiene firme en que quiere iniciar cuanto antes el proceso de independencia.
Para que la escocesa pueda ver materializado su propósito, tanto la Cámara de los Comunes como la de los Lores deberán dar su visto bueno, por lo que si todo avanza a buen paso, a finales de 2018 o a principios de 2019 se podría resolver el futuro de Escocia.
Entre otras cosas, Sturgeon busca una nueva consulta a raíz de que los escoceses se pronunciaron mayoritariamente a favor de permanecer en la UE, pero su voto no cambió en nada la resolución. Por ello, la premier escosesa acusa al gobierno de May de no haber tenido en cuenta a su país en las negociaciones con Bruselas.
Entonces, mientras la primera ministra británica, Theresa May, anunciará el miércoles el inicio de las negociaciones para el Brexit, el Partido Nacionalista Escocés (SNP) comenzará a negociar con el Ejecutivo británico la celebración de una nueva consulta al pueblo escocés.
(Con información de AFP)
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