lunes 22 abril 2024

Cien años después, científicos confirman la Teoría de la Relatividad de Einstein

por etcétera

Investigadores del experimento LIGO, destinado a encontrar las ondas gravitacionales predichas por Einstein hace 100 años, informó este jueves que lograron su objetivo.


El descubrimiento que supone un hito en el mundo de la ciencia se produjo el pasado 14 de septiembre, según revelaron los investigadores internacionales: "Señoras y señores, hemos detectado las ondas gravitacionales. Lo conseguimos”.


De acuerdo con la Teoría General de la Relatividad existen objetos que convierten parte de su masa en energía, la cual despiden en forma de ondas que viajan a la velocidad de la luz y deforman el espacio y el tiempo. La fuente de ondas gravitacionales por antonomasia es la fusión de dos agujeros negros supermasivos.


Einstein predijo esto en 1916 y advirtió que si existían las fusiones de este tipo serían indetectables desde la Tierra. Sin embargo, los responsables del Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO), en Estados Unidos, anunciaron que captaron las ondas producidas por el choque de dos agujeros negros.


En conferencia de prensa, David Reitze, director ejecutivo de LIGO, declaró que los resultados científicos fueron aceptados para su publicación en la revista médica Physical Review Letters.


"Tardamos meses en ver que realmente eran las ondas gravitacionales, pero lo que es verdaderamente emocionante es lo que viene después, abrimos una nueva ventana al Universo".



Fue en septiembre cuando se captó la primera señal en los dos detectores idénticos del experimento, situados uno a tres mil kilómetros del otro. Venía de una fusión que sucedió hace mil 300 millones de años y consistió en el violento abrazo de dos agujeros negros cuya masa es entre 29 y 36 veces mayor a la del Sol.


Los agujeros se unieron y leberaron energía equivalente a tres masas solares, la cual salió despedida en forma de ondas gravitacionales en una fracción de segundo, proceso representadopor la ecuación E=mc2.


Alicia Sintes, física de la Universidad de les Iles Balears (UIB) y líder del grupo español que participó en el hallazgo, calificó al descubrimiento como histórico, pues abre una nueva era en la comprensión del cosmos.


Sascha Husa, investigador de la UIB, explicó que el equipo realizó simulaciones con superordenadores que reproducen, según la Ley de la Relatividad, todos los fenómenos que podrían producir estas ondas: parejas de estrellas de neutrones, supernovas y agujeros negros. Esas simulaciones se compararon con la frecuencia de la señal real que capta el LIGO para determinar cuál es la fuente de las ondas.


“Es parecido a esas aplicaciones que escuchan una canción en un bar y te dicen el artista y el nombre del tema aunque haya mucho ruido alrededor. Aparte del Big Bang, las fusiones de agujeros negros son los sucesos más luminosos del Universo”.


Lo relevante de este descubrimiento no sólo es confirmar la teoría de uno de los científicos más importantes de todos los tiempos, sino que además abre nuevas posibilidades para estudiar al Universo.


Las ondas gravitacionales permitirán estudiar cómo se forman los agujeros negros, cuántos hay, conocer en detalle el ciclo vital de las estrellas y del Universo. Así como comprobar si es que éstos sucesos ocurren como lo dicta la Ley de la Relatividad.


(Con información de El País)





slg

También te puede interesar