El 18 de junio de 2010, José Saramago murió a los 87 años de edad a causa de la leucemia. Saramago no concluyó su educación básica y tuvo que
aprender el oficio de cerrajero para ayudar a su familia.
Trabajó en una caja de pensiones y más tarde se dedicó al periodismo, la labor editorial y la traducción. Colaboró en diversos periódicos y revistas, entre ellos “Seara Nova”, fue también codirector del Diario de Noticias en 1975. Militó en el Partido Comunista Portugués, por lo que sufrió censura y persecución durante la dictadura de Salazar. En 1974 se sumó a la Revolución de los Claveles.
Saramago ganó el premio Nobel de literatura en 1998 y seguramente seguirá siendo recordado por su prolífica carrera como escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo.
Sus últimos escritos son; Todos los nombres (1997), la obra teatral “In nomine Dei”(1993). En El Evangelio según Jesucristo (1991), Ensayo sobre la ceguera (1995) y Cuadernos de Lanzarote (1997)
Saramago escribió hasta el final de su vida, pues se dice que llevaba 30 páginas de una próxima novela.
