Michel Flynn, asesor de Seguridad Nacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renunció la noche del pasado lunes tras conocerse que omitió a los funcionarios de la nueva administración sus comunicaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kilsyak, situación que lo hacía potencialmente vulnerable al chantaje de los rusos, según confirmaron dos fuentes a la cadena estadounidense CNN.
Al trascender la noticia, el ex asesor negó a la prensa discutir con el embajador de Rusia las sanciones impuestas por el expresidente Barack Obama en represalia a los presuntos ciberataques del gobierno de Vladimir Putin en las pasadas elecciones generales. Flynn todavía no estaba en el gobierno, pero sí era nominado al cargo.
De acuerdo con la prensa internacional, el general prometió a Kilsyak que Trump levantaría dichas las sanciones.

Ayer surgieron informes de que el Departamento de Justicia había advertido al gobierno de Trump que Flynn podría ser susceptible a chantajes por Rusia dada su amistad con varios diplomáticos de ese país.
Según la CNN, Keith Kellogg asumirá el cargo de forma interina. Kellog, de 72 años, es un militar retirado del ejército de Estados Unidos y recientemente había ejercido como jefe de gabinete del Consejo de Seguridad Nacional.
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