Terminado el mandato de Donald Trump y en el primer día de Joe Biden en la presidencia de los Estados Unidos, los miembros de la comunidad hollywoodense recobraron su estatus de cercanía con la élite política.
Durante más de 4 años Trump se confrontó agriamente con cantantes, actrices y actores norteamericanos, debido a que un buen número de integrantes de este gremio fueron fervientes activistas a favor de Hillary Clinton, contrincante de Trump en las elecciones en las que resultó ganador.
Este miércoles, Lady Gaga fue la designada para cantar el himno nacional norteamericano en la ceremonia de toma de protesta de Biden, mientras que Jenniffer López cantó América the beautiful y Garth Brooks cantó Amazing Grace. Gaga tuvo un asiento de primera fila, muy cercana al ex presidente Barack Obama, y Brooks, al terminar su interpretación, saludó de mano al nuevo presidente, de beso (a pesar de la pandemia) a Hillary Clinton y con un fuerte abrazo al ex presidente George Bush, invitado a la ceremonia.
La víspera, Lady Gaga tuiteó una imagen suya en el Capitolio y dijo que la toma de posesión de Biden sería “un día de paz para todos los americanos. Un día de amor, no de odio. Un día para la aceptación, no para el miedo”.
En varias cadenas televisivas anunciaron el especial Celebrating America, para festejar el triunfo de Biden. Conducido por Tom Hanks, participan también Bruce Springsteen, John Legend, Katy Perry, Demi Lovato, Foo Fighters, Justin Timberlake y Bon Jovi.

Además hay que contar el evento virtual Parade across America, presentado por Tony Goldwyn y con las actuaciones del grupo Earth Wind & Fire, Rod Stewart y muchos más.
Bien puede afirmarse que el grueso del gremio actoral y musical norteamericano celebra el triunfo de Joe Biden.
Todo el mandato de Trump tuvieron lugar intensos ataques y burlas de parte del mandatario al gremio hollywoodense, mientras que éste no se quedó atrás: por medio de tuits, declaraciones en redes sociales y prensa y crueles parodias en muchos programas de comedia, actores y actrices tomaron venganza contra el magnate e hicieron intensa crítica política sobre su gestión.
El ex presidente, asiduo tuitero, lo mismo la emprendía contra un sketch donde se le ridiculizara, contra un actor que le resultase antipático, que contra la organización de los Oscares.
Por ejemplo, en marzo de 2018, tuiteó para burlarse de la entre 90 de los Oscares, por ser las de “menor audiencia de la historia. El problema es que ya no tenemos estrellas, excepto el presidente (es broma, claro)”. En respuesta, el anfitrión del evento, Jimmy Kimmel, tuiteó a su vez: “Gracias por sus palabras, presidente con la calificación más baja de la historia”.
Un año antes, en la fiesta de los Golden Globes de 2017, Meryl Streep pronunció fuertes palabras en contra de Trump. “Todos aquí somos parte de los segmentos más vilipendiados de Estados Unidos en el presente: Hollywood, los extranjeros y la prensa”.
Muestra del desprecio que Trump despertaba en Hollywood fueron las continuas agresiones recibió su estrella en el paseo de la fama, la cual recibió por sus diversas participaciones en películas y programas de televisión.
Muy famoso fue un video grabado por Robert de Niro, en el que llamó a Trump con toda clase de adjetivos.


