Durante la inauguración de la Cumbre por la Alianza del Pacífico, en Perú, se presentaron dos explosiones en diferentes puntos de Colombia, en sucursales de la administradora de fondos Porvenir. Hasta el momento, el saldo oficial son ocho heridos, uno de gravedad y siete reportados como leves.
Ayer, alrededor de las 16 hrs. (hora local), el primer ataque se dio en la zona financiera del centro comercial Avenida de Chile, en el norte de la capital colombiana. De acuerdo a la relatoría, un hombre, aún no identificado, dejó un paquete afuera del local, mismo que fue reportado a las autoridades, quienes procedieron a revisar el objeto. Minutos después, el artefacto explotó hiriendo a siete personas de forma leve pero causando daños económicos considerables.
El segundo ataque se realizó en la zona industrial de Puente Aranda pero la bomba explotó en la sala de espera de Porvenir. Una persona resultó herida y presenta un traumatismo craneoencefálico.
Tras los ataques, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, canceló su participación en la Cumbre no sin antes declarar, en el discurso de inauguración, que estos sucesos estaban relacionados directamente con grupos guerrilleros.
“El terrorismo no es nada nuevo en Colombia. Podemos decir que estamos acostumbrados a estos ataques. La guerrilla, cuando acude al terrorismo, está demostrando debilidad y cobardía”, sentenció el mandatario quien no especificó a cual movimiento guerrillero adjudicaba el ataque, precisión que ninguna autoridad tampoco ha realizado hasta el momento.
Por su parte, la secretaria de Gobierno, Gloria Flórez, informó que cinco minutos antes de registrarse la primera detonación recibieron dos llamadas anónimas que advertían de las explosiones. Sin embargo, hicieron caso omiso a pesar de que en las últimas semanas las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ENL) han incrementado sus movilizaciones.
El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, instó a la población a sentirse segura a pesar de las explosiones y avisó que el gobierno ofrece 100 millones de pesos colombianos (38 mil dólares, aproximadamente) como recompensa por información de los autores.
“Son hechos terroristas, sin ninguna duda, pero son hechos que no deben generar en la población el sentido de ausencia de la fuerza pública, estamos allí”, afirmó.
Hace un año, explotaron varios artefactos en Colombia mismos que fueron adjudicados al ENL que celebraba su 50 aniversario.
(Con información de El País)
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