El gobernador de Carolina del Norte, Pat McCrory, declaró la noche del pasado miércoles estado de emergencia en la ciudad de Charlotte, luego de que las protestas por la muerte de un hombre negro a manos de la policía local se tornaran violentas y provocaran una persona herida en estado crítico a consecuencia de un disparo, así como cuatro agentes heridos.
La guarida lanzó gas lacrimógeno y los manifestantes arrojaron objetos e intentaron dañar vehículos, según la cuenta de Twitter de la policía de Charlotte-Mecklenburg.

Inicialmente las autoridades reportaron que una persona que recibió un disparo habría muerto, pero luego corrigieron y notificaron que en realidad se encuentra en condición crítica. La cuenta de la ciudad de Charlotte en Twitter dice que el disparo no fue hecho por un policía, sino por otro civil.
Todo se inició luego de que un hombre de raza negra, Keith Lamont Scott, muriera el martes a manos de la policía en el estacionamiento de un complejo de apartamentos, mientras los agentes buscaban a otro hombre.

Agentes de seguridad afirman que Scott, se encontraba armado y fue advertido varias veces para que dejara el arma. En tanto, la familia de la víctima rechazó esa versión y sostuvo que el hombre leía un libro mientras esperaba a que llegara su hijo de la escuela.
Ante las distintas versiones, los ciudadanos reaccionaron con diversas protestas que se han convertido práctimante en campos de batalla entre la policía y los manifestantes.

(Con información de El País y CNN)
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