La fase final del juicio político contra Dilma Rousseff inició este jueves en el Senado de Brasil y la presidenta apartada de su cargo estará a tan sólo días de conocer su futuro político.
El impeachment comenzó con la intervención de los últimos testigos de la acusación y la defensa. Hablarán después los senadores y, el lunes, la propia Rousseff se encargará de responderles.

Tras varios turnos de réplica que pueden durar muchas horas, se celebrará la votación definitiva que podría llevarse a cabo la madrugada del miércoles y que requiere el mínimo necesario de 54 votos de los 81 que integran la cámara.
“Esta sesión convierte a los senadores en jueces”, señaló Ricardo Lewandowski, presidente del Supremo Tribunal Federal (STF).
Por su parte Dilma expresó con ironía, en el que podría ser su último acto público: "me condenan por algo fantástico, por un no-crimen".
Rousseff deberá responder por cuatro supuestos delitos de responsabilidad. En ninguno de los casos, los cargos formulados contra la presidenta configuran delitos de tipo penal, pero sí de carácter administrativo.

La mandataria apartada de su cargo desde mayo de este año fue acusada de emitir tres decretos que modificaron los presupuestos sin autorización del congreso y de contratar créditos con la banca pública en favor del gobierno.
Mientras la defensa de Dilma aseguró que en todos los gobiernos que antecedieron a Rousseff se registraron atrasos similares y nunca habían llegado a ser considerados créditos.
(Con información de Infobae y La Nación)
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