lunes 22 abril 2024

La búsqueda de la selfie perfecta acaba con la vida de un delfín en peligro de extinción

por etcétera

Las selfies se han convertido en una herramienta “indispensable” para los seres humanos que viven a través de la web compartiendo imágenes que aparentan una vida perfecta, de ahí la ambición por buscar algo nuevo y emocionante.


Sin embargo, en esa búsqueda por la aceptación el hombre deja de lado el sentido común y la responsabilidad social, pues los accidentes ocasionados al tomarse una foto de este tipo han superado a los provocados por el ataque de un tiburón, quedando 12 contra 8.


El ejemplo más reciente donde el hombre se olvidó de respetar su entorno ocurrió en la playa de Santa Teresita en Argentina, cuando decenas de turistas se percataron de la presencia de la cría de un delfín, el cual está en peligro de extinción, y corrieron para tocarlo y obtener la tan ansiada selfie.


Los bañistas sacaron del agua al animal y sin importar el riesgo que esto representa lo tuvieron por un prolongado periodo de tiempo hasta que éste murió, es entonces cuando el ser humano debe cuestionarse sobre si vale la pena sacrificar al ejemplar por un montón de likes que bien no valen nada.


El hecho ha dado la vuelta al mundo y los defensores de los animales han mostrado su desaprobación a través de las redes sociales, lo que resulta contrastante cuando los bañistas buscaban otro tipo de popularidad.



La fundación Vida Silvestre Argentina (CMA) exigió a través de un comunicado que cuando los turistas encuentren a un delfín en las orillas del mar lo regresen a donde pertenece.


La CMA explicó que los denominados delfines de La Plata o delfines franciscanos, sólo se encuentran en Argentina, Uruguay y Brasil, menos de 30 mil ejemplares permanecen en estado salvaje y es el único de su especie que habita en agua dulce y salada. Además de que de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) el animal está en la lista roja de especies vulnerables en peligro de extinción.


"El potencial para la recuperación de esta especie es muy baja. El franciscano, al igual que otros delfines, no puede permanecer mucho tiempo fuera del agua. Tiene una piel muy gruesa y grasosa que proporciona calor, por lo que el tiempo causa rápidamente deshidratación y la muerte", dijo la CMA.


La UICN comentó que la principal amenaza para el delfín son las redes de enmalle, sin embargo, la semana pasada quedó claro que el hombre es otro de los peligros para éste y cualquier animal.


 



 


(Con información de The Washington Post)



slg

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