Las mujeres deben decidir qué hacer con su cuerpo sin importar su fe: ONG católica

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, son temas sobre los que la iglesia católica no suele hablar, sin embargo, dentro de sus creyentes existe un grupo que está cambiando dicha situación. La organización Católicas por el derecho a decidir (CDD), formada por mujeres religiosas, busca educar sobre temas de reproducción sexual para que se eviten abortos.


En entrevista con el diario español El País, Sandra Mazo, directora en Colombia de la organización, comentó que durante los 15 años que lleva trabajando al frente de CDD, la han tachado de falsa católica y hereje por compartir con las mujeres métodos anticonceptivos y pláticas para aquellas que abortaron, acción calificada como pecado por la iglesia.


“Tratamos de ver de una manera distinta, pero con un sustento religioso la maternidad, el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y sobre cómo las decisiones que tomen a conciencia no deben ser motivo de exclusión de la Iglesia. Dios es más misericordia que temor”.


El movimiento que nació hace 20 años en Uruguay se ha extendido a 11 países en América Latina con el objetivo de mostrar que el tema del aborto va más allá de un debate moral, pues es un asunto de salud pública.


Mazo explica que la CDD recorre todo el país para hablar con las mujeres sobre los métodos de planificación familiar, enseñándoles los avances que se han logrado en materia legal frente a este tema.


“Si miramos cómo era 15 años atrás, podemos decir que se ha avanzado mucho. Por ejemplo, legalmente ya está permitido el aborto en tres casos. Pero aunque la legislación mejora, los prejuicios morales permanecen. Se sigue condenando a una mujer que aborta sin pensar en cuáles fueron las circunstancias y lo duro que pudo ser pasar por una experiencia como esa”.


La directora asegura que el Código de Derecho Canónico, en algunos casos, libera de la pena de excomunión a las mujeres que abortaron, pero muchos religiosos prefieren ignorarlo.


Por último, la también politóloga, dijo que su fe en dios no impide que luche por que más personas conoscan sus derechos sexuales, además de que afirmó que su labor a dado grandes frutos, pues hay países como Uruguay donde la organización dejó de existir porque ya no era necesaria.


 


slg

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