“Nunca pensé que tendría que luchar de nuevo contra un golpe de Estado”: Rousseff

“Mi gobierno ha sido objeto de un intenso e incesante sabotaje. El objetivo evidente es impedirme gobernar y, así, crear un ambiente propicio a un golpe. Cuando una presidenta electa es juzgada bajo la acusación de un crimen que no cometió, el nombre que se le da a eso en el mundo democrático no es impeachment, es golpe", pronunció la mañana de este jueves Dilma Rousseff luego de que el Senado aprobó, en una maratónica sesión, iniciar el proceso para destituirla del cargo por presuntamente haber modificado las cuentas públicas de Brasil.


Seria y con los ojos vidriosos, la primera mandataria brasileña ofreció dos mensajes públicos, tras ser notificada de la suspensión de 180 días, mientras dura el juicio político en su contra.


En el primero de ellos, desde la sede del Gobierno en Brasilia, Rousseff recordó su pasado de guerrillera y las torturas que sufrió en la dictadura militar y dijo: “Nunca pensé que tendría que luchar de nuevo contra un golpe de Estado en nuestro país”.


En repetidas ocasiones reiteró que su gobierno sufrió un “intenso sabotaje”, por lo cual llamó a sus seguidores a luchar contra la “farsa”.   


Después de ese primer encuentro, donde estuvo rodeada de ministros y simpatizantes, salió del Palacio de Planalto para repetir más o menos el mismo discurso antes tres mil personas concentradas al exterior de edificio.


“Fuera tener”, “Dilma, guerrera”, “Fascistas, golpistas, no pasarán”, “¡Quédate querida!”, fueron algunos de los gritos que sus partidarios coreaban.


“Yo fui elegida con 54 millones de votos de los ciudadanos brasileños. Lo que está en juego ahora no es mi mandato, sino el respeto a las urnas, a la voluntad soberana del pueblo y la Constitución. Este golpe no es sólo para retirarme del cargo, una presidenta legítimamente elegida. Quieren prevenir la ejecución de un programa votado por 54 millones de ciudadanos”.


Dilma también insistió en que aunque pudo haber tenido errores, no cometió ningún delito, además apeló a las brasileñas. "Soy la primera mujer presidenta de Brasil. He honrado los votos que las mujeres me dieron. Nosotras, las mujeres, tenemos algo en común: somos dignas".


“Lucharé con todas las herramientas a mi disposición para llevar mi cargo a término hasta diciembre de 2018. Le pido al pueblo que se mantenga unido y luchen por la democracia. Esta lucha no concluirá pronto, necesita nuestra dedicación, la lucha contra el golpe será grande pero ganaremos", agregó.

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