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La primera película de Disney en la que apareció el personaje se estrenó en Estados Unidos el 9 de junio de 1934.

Pocas personas en el mundo serán las que puedan decir que nunca han oído el nombre de Walt Disney o han visto alguna de sus películas. El dibujante y cineasta revolucionó el mundo del cine y el género de la animación con sus innovadoras técnicas, fórmulas narrativas y un estilo propio inimitable (aunque haya quien lo ha intentado). Si bien su mascota predilecta es el ratón Mickey, lo cierto es que este simpático roedor comparte pantalla y fama con otros personajes igual de míticos. Hoy no queremos hablar de la encantadora Minnie ni del bobalicón Goofy sino del malhumorado e irritable Pato Donald.

De plumaje blanco y vestido con camisa y gorro de marinero, este personaje basado en un pato Aylesbury hizo su debut el 9 de junio de 1934 en el corto La gallinita sabia (The Wise Little Hen). Si bien es cierto que jugaba un papel secundario en el mismo, resultó llamativo para el público y se fue ganando un hueco cada vez más recurrente en la factoría Disney. En su segundo corto, titulado Orphan’s Benefit y publicado ese mismo año, ya se le presentaba como contrapunto del buenrollismo y la amabilidad de Mickey Mouse. Donald se plantó como un personaje irascible, de acalorado temperamento y con una característica voz entre gangosa y enfadada (interpretada por Clarence Nash hasta 1985) pero acabó por convertirse en uno de los iconos Disney y compañero inseparable de Mickey y Goofy (una especie de tres mosqueteros del mundo animado).

De cascarrabias a protagonista

No fue difícil para el pato ganarse al público y el personaje se fue definiendo a cada corto en el que aparecía. Su diseño se cambió en 1937 para hacerlo más bajo, redondeado y rellenito (lo que hacía aún más destacable su malhumorado carácter). Además se estableció que era daltónico, no le gusta hacer ejercicio, su nombre completo es Donald Fauntleroy Duck y, entre las muchas onomatopeyas que utiliza se destaca su clásico “Aw, phooey!” (que probablemente es como Donald exclamaría “Aw, boy!”). También en 1937 empezó a aparecer como protagonista de sus cortos y decidieron acompañarle con su novia Daisy, una pata que en origen se llamaba Donna.

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