"No se trata sólo de sexo".
El fundador de Abyss Creations, la empresa que fabrica las Real Dolls, muñecas de silicona de tamaño natural y gran realismo, me recibe en su oficina con una sonrisa.
Pequeñas figuras adornan sus estanterías y sirven para explicar cómo empezó la pasión que, con los años, derivó en un negocio que cautiva a quienes lo visitamos por primera vez, probablemente con cierta dosis de prejuicio.
Es difícil que la visita a esta fábrica situada en el sur de California, Estados Unidos, te deje indiferente.

