Recomendamos: La historia del grafitero londinense King Robbo, máximo competidor de Banksy, por Barbara Padilla

No tiene el renombre de Banksy, pero sus graffitis son igualmente relevantes. Se llama King Robbo, y fue competidor directo del grafitero de Bristol. Lamentablemente, falleció el mes de julio del año pasado tras un largo coma, a la edad de 45 años, pero el legado que nos ha dejado, sobre todo el realizado durante la década de los ochenta, resulta increíble. ¿Queréis conocer su historia?

King Robbo es el pseudónomo de John Robertson, nacido en Londres el año 1969. Su primer trabajo data de 1985, y lo hizo sobre un tren; algo que en ese momento estaba de moda en Nueva York. A menudo, Robbo salía de casa a crear sus obras sobre las paredes de Londres, algo que sus padres no entendían, porque, además, no le generaba dinero. «Yo les decía que era una cuestión de adrenalina», apuntaba el grafitero. Uno de sus graffitis más conocidos es el que realizó en un canal bajo el mercado de Camden, al que sólo podía accederse mediante una embarcación. Su estilo era más topográfico que el de Banksy: escribía su nombre en mayúsculas, su firma o determinadas iniciales.

Con el tiempo, muchos de sus graffitis fueron borrados de las paredes de Londres; incluso el mismo Banksy modificó algunos de ellos el año 2009, cuando empezó la «guerra» entre ambos. El primer cara a cara entre los dos grafiteros se produjo, no obstante, años antes, concretamente en una fiesta, en 1990. Banksy le dijo a Robbo que no había oído hablar de él, a lo que Robbo contestó: «No te preocupes, a partir de ahora, oirás hablar». Los dos iniciaron entonces una batalla en la que no faltaron insultos y graffitis modificados por ambas partes. La paz real entre los dos llegó este año 2015: Banksy le dedicó a Robbo un pieza en el parque de atracciones Dismaland, ahora convertido en un centro para refugiados.

Más información en: Bristoleños

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