La toxina botulínica, uno de los venenos más poderosos que existen actualmente, fue descubierta en un paquete de queso para nachos al norte de California en Estados Unidos, esto luego de que un hombre muriera y otros nueve resultaran intoxicados por ingerir la sustancia.
Lo que también ha sido utilizado en ataques terroristas, tiene aplicaciones cosméticas al ser el ingrediente activo de populares inyecciones contra las arrugas. Por ejemplo, en el Botox.
Es de resaltar que su producción con fines bélicos está prohibida desde 1997 en el Protocolo de Ginebra de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
De acuerdo con Univision, las autoridades de salud de California confirmaron que la bacteria Clostridium botalinum fue encontrada en el queso para nachos que se vendió entre el 21 de abril y el 5 de mayo en la estación de servicio Valley Oak Food and Fuel, en Walnut Grove, ubicada al sur de Sacramento (California).
Sin embargo, la compañía Gehl Food, con sede en Wisconsin y productora del queso, rechazó que su producto esté contaminado.
El agente tóxico afecta así el sistema nervioso y paraliza el cuerpo de las personas a tal grado que puede provocar la muerte, justo lo que le sucedió a Martín Galindo Larios, de 37 años, quien murió por botulismo después de ingerir el queso para nachos.
Cabe destacar que la toxina botulínica se encuentra en la misma lista del gas sarín, que fue usado en el ataque que sufrió una población de Siria el mes pasado, cuando murieron casi cien personas, entre ellos decenas de niños.
Según las cifras de Centro para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), en 2014 se registraron 161 casos de botulismo en Estados Unidos, pero sólo 15 fueron causados por el consumo de alimentos.
(Con información de Univision)
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