Este lunes, Volkswagen presentó un plan para reconstruir su imagen ante los usuarios estadounidenses, con el que los propietarios de modelos diésel afectados con el software de alteración de emisiones contaminantes, recibirán una compensación de mil dólares por vehículo.
La medida que se centra en los automóviles de cuatro cilindros que están cubiertos por la primera orden de revisión emitida por las autoridades reguladoras, se podrá hacer efectiva a través de una tarjeta de prepago Visa con valor de 500 dólares canjeable en cualquier punto que acepte el crédito y con los concesionarios autorizados.
Asimismo, la armadora alemana se compromete a dar asistencia gratuita en carretera por un periodo de tres años, además de que creó un portal electrónico donde los afectados por el fraude pueden seguir a que tipos de compenzaciones pueden acceder.
Para ello, la compañía debe determinar primero si el modelo es elegible mediante un proceso de identificación que señala el kilometraje y ofrece los datos de contacto para enviar las tarjetas en aproximadamente cuatro semanas. Posteriormente éstas son activadas al acudir al concesionario con el vehículo y una prueba de propiedad del mismo.
En tanto que la compañía prevé arreglar los autos diésel de primera y segunda generación hasta el próximo año, lo que ha generado numerosas quejas por parte de los usuarios quienes se ven afectados por las ventas en los mercados de segunda mano.
Al respecto, la automotriz afirmó que ya está ofreciendo ayuda financiera a los concesionarios para así evitar que los autos se queden sin vender.
(Con información de El País)
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