Álvaro Delgado difama a Roberto Madrazo con datos falsos que sacó “de un libro de AMLO”; el exgobernador lo desmiente 

El exgobernador de Tabasco, Roberto Madrazo, desmintió al comunicador Álvaro Delgado, quien difundió datos falsos sobre su administración estatal que, se ufanó, obtuvo de un libro de AMLO publicado en 1995. 

En un comunicado con fecha 31 de marzo, que fue hecho público en las redes de Madrazo este 2 de abril, el excandidato presidencial refiere que el jueves 27 de marzo Delgado y su compañero de emisión Alejandro Páez Varela lanzaron datos falsos sobre su gestión como gobernador de Tabasco. Por ello, pidió que “en apego al derecho de réplica” se difundiera su comunicado de prensa en el mismo espacio y con la misma relevancia con que se lanzaron las falsedades. 

En el comunicado, el exgobernador afirma que el señalamiento hecho por Delgado y Páez Varela, en el sentido de que mandó blindar la casa de gobierno “es falso”. “No ordené el blindaje de la Quinta Grijalva y hasta donde tengo conocimiento, nunca se ha realizado tal acción”. 

También negó que, como dijeron los comunicadores oficialistas, se haya dado un contrato al señor Hernán Bermúdez Requena, el supuesto encargado del “blindaje” y negó también ser cercano a dicha persona.  

“Si bien él fue director del penal de Villahermosa al inicio de mi administración, posteriormente se retiró para continuar con sus actividades profesionales sin mantener ninguna relación de cercanía conmigo”. 

En reacción, Delgado y Páez señalaron, en una emisión del miércoles 2 de abril, que el “derecho de réplica del señor Madrazo está garantizado” y así, dieron lectura al comunicado. En seguida, Álvaro Delgado aseguró que la fuente de su información era un libro escrito por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, publicado en 1995. 

En la emisión titulada “Los Periodistas”, Delgado mostró a la cámara el libro “Entre la historia y la esperanza”, publicado poco después de que Madrazo derrotara a AMLO en las elecciones estatales de Tabasco, verificadas en 1994. Se recordará que fue la primera vez que el expresidente se quejara de haber sido víctima de supuesto “fraude electoral” y que en lo sucesivo, convertiría a Madrazo Pintado en uno de sus principales enemigos. 

Delgado dio completo crédito al contenido de ese libro, sin tomar en cuenta que está totalmente documentado que López Obrador es un mentiroso contumaz y que, como ejemplo, las mentiras dichas a lo largo de su sexenio suman decenas de miles. 

Sin otra fuente de información, y con el libro en mano, Delgado dijo: “la fuente es este libro. Se llama “Entre la historia y la esperanza”, escrito por Andrés Manuel López Obrador, editado en 1995 y me gustaría darle lectura al capítulo completo que se llama “El exabrupto de Zedillo y el búnker de Madrazo”. 

Delgado dio lectura al capítulo y resulta que en el mismo únicamente se habla (sin más pruebas que el dicho de AMLO) de diversas medidas de seguridad tomadas para la casa de gobierno: detectores de metales, cámaras de seguridad, luminarias, sensores de ruido y movimiento, armas para vigilantes y capacitación para elementos de seguridad. A todo eso le llama un “infernal equipo” cuyo costo rebasó los 3 millones de pesos, cantidad que le parecía estratosférica al derrotado candidato. 

En el capítulo, el AMLO de 1995 critica al gobernador por vivir “rodeado de guaruras” y con más seguridad “que el presidente Clinton”. Asegura que “cuando triunfe el movimiento por la democracia” (se refiere a su afán de ser gobernador de Tabasco), quien sea “gobernador democrático” (es decir, el propio AMLO), vivirá en su domicilio particular y la casa de gobierno sería “el museo de la historia de Tabasco”. 

Como puede verse, es el mismo discurso que luego adaptó para buscar la presidencia y que curiosamente, él como presidente vivió en un palacio rodeado de guaruras, con las más altas medidas de seguridad, cámaras, soldados, camionetas blindadas y un elevado gasto en la materia. 

En el capítulo se hace una larga lista de adquisiciones “sin licitación” (el sexenio de AMLO fue el que más adjudicaciones directas hizo en la historia), de las cuales “tengo las facturas”. Asegura AMLO que todo esto fue hecho con la ayuda del entonces jefe de la policía, Hernán Bermúdez, luego director del penal de Villahermosa y, más recientemente, secretario de Seguridad estatal, nombrado por el morenista Adán Augusto López Hernández. Según Delgado, este individuo es “cercano” a Madrazo, pero quien lo nombró su colaborador fue el ahora presidente del Senado cuando emcabezaba el gobierno estatal. 

De hecho, en el capítulo, AMLO dice que Madrazo contó con “la colaboración” de Bermúdez en el sentido de asesoría, pero Delgado y Páez afirmaron que este personaje obtuvo un contrato para la instalación del blindaje, afirmación que fue desmentida por Roberto Madrazo.

Lo que dijo Delgado el 27 de marzo fue, textualmente, que la casa de gobierno de Tabasco fue “blindada” durante el gobierno de Madrazo. Pero, tras la lectura del capítulo lo que queda de manifiesto fue que se invirtió en medidas de seguridad de vanguardia para la época, mismas que le parecían “infernales” a AMLO.  

Tales medidas de seguridad, habituales en cualquier edificio gubernamental, no equivalen a un “blindaje”, entendido este como la colocación de muros y ventanas antibalas. Eso significa que Delgado y Páez Varela distorsionaron deliberadamente el capítulo de AMLO, que, además, no proporciona más pruebas que su dicho.  

Todo esto, en un contexto en que la inseguridad llega a grados nunca antes vistos en el estado, en parte, como resultado de la gestión del mencionado Bermúdez, a quien se liga con el grupo criminal “La Barredora”.

 ofv

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