Las políticas, los caprichos, la cerrazón y los cambios que se han aplicado en la red de transporte aéreo mexicano por parte del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador han generado que el espacio aéreo del país sea considerado como “muy peligroso”, advirtió The Wall Street Journal (WSJ) en su página editorial.
La periodista Mary Anastasia O’Grady señaló en su editorial que “el espacio aéreo mexicano es un accidente a punto de ocurrir”.
La editorialista de WSJ escribió: “Una casi colisión de dos aviones en la Ciudad de México fue capturada en video el 7 de mayo, sorprendiendo a la nación. Un avión estaba a punto de aterrizar, el otro autorizado para despegar en la misma pista del Aeropuerto Internacional Benito Juárez; ambos vuelos fueron operados por la aerolínea de descuento Volaris. En dos días, Víctor Manuel Hernández Sandoval, director de servicios de navegación del Espacio Aéreo Mexicano, la autoridad de control de tráfico aéreo del país, había renunciado”.
Para O’Grady “la confianza en la seguridad aérea mexicana sigue quebrantada, porque las circunstancias que llevaron a la llamada cercana son más profundas que la competencia de un solo hombre. El casi desastre ha reavivado un debate público sobre si los cambios en el financiamiento y la infraestructura de la red de transporte aéreo de México, ejecutados bajo la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, han hecho que el espacio aéreo de México sea peligroso.
María Anastasia O’Grady, señaló que los graves problemas en el espacio aéreo en el cielo de la Zona Mtropolitana del Valle de México, “es un riesgo generado no por la aviación sino por la agenda política de López Obrador”.
La conclusión de basó en una recopilación de comunicados publicados por la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA, por sus siglas en inglés), respecto a incidentes aéreos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) el pasado 4 de mayo pasado, que van desde esperas no planificadas hasta alertas de advertencia de proximidad.
Según la autora, López Obrador “mató” el que iba a ser el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco para dar paso a la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en Santa Lucía, el cual, dijo, oferta una baja cantidad de rutas y vuelos, mientras que el AICM está rebasado.
“López Obrador ahora forzará el tráfico a su proyecto favorito al reducir los vuelos en Benito Juárez y asignar nuevas rutas a Felipe Ángeles. El público que vuela estará peor, y no solo por el transporte terrestre más costoso y menos conexiones”, advirtió la columnista.
También se refirió al acuerdo que el Gobierno de México y las principales aerolíneas del país alcanzaron para mudar algunos vuelos al AIFA en aras de despresurizar las terminales del AICM.
O’Grady agregó que el mandatario de México consideró que las críticas de la oposición al AIFA son parte de una “guerra sucia y mediática” contra el que llamó, “su proyecto aéreo”.
Y remató: “Si eso es cierto, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos y de las Naciones Unidas están involucrados”. Desde mayo de 2021, la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA, por sus siglas en inglés) degradó de 1 a 2 la seguridad del espacio aéreo mexicano.

