Nervioso y con el rostro descompuesto, el presidente Andrés Manuel López Obrador no desmintió que Ismael Zambada haya contado con la protección de un comandante de la policía de Sinaloa y apenas se atrevió a decir que eso está “muy mal” y que habrá que investigar.
Este lunes, el diario Reforma colocó en portada una nota sobre José Rosario Heras López, comandante que fue mencionado en la carta que el sábado publicó “El Mayo” como uno de sus escoltas, asignado por la autoridad de Sinaloa. El diario investigó que se trata de un elemento en activo, parte de la Policía de Investigación de la Fiscalía local.
A pregunta de una reportera, AMLO dijo que él “no sabíamos” de esto y no lo desmintió. Dijo que está “muy mal”, pero no abundó en calificativos.
“Muy mal, primero hay que procurar encontrarlo porque estaba desaparecido, son dos. Esto es lo primero y ojalá se encuentre con vida, eso es lo primero y luego hacer la investigación. ¿Cuándo entró a trabajar a la Procuraduría de Sinaloa?, ¿desde cuándo está ahí?, ¿quién lo condicionó? Toda la investigación que se requiere”.
El diario informó que Heras López ha trabajado por diez años en la Fiscalía y que está asignado a la zona de El Salado, la región dominada por “El Mayo”, pero el presidente fingió no tener esa información.
Lo que sí criticó con contundencia fue la estrategia norteamericana de ir sobre los capos o cabezas de los grupos delictivos. Es simulación, porque no se va al fondo. Agregó que capturar a narcotraficantes famosos no va devolverle la vida a los jóvenes que murieron por las drogas.
“¿Por qué piensan que teniendo a un narcotraficante famoso a dos o a 10 van a resolver su problema de la distribución de las drogas y del fentanilo? Y lo más lamentable: que van a poder resolver el problema de la pérdida de vidas de 100 mil jóvenes. ¿Que no es eso simulación? Porque eso no es ir al fondo”, dijo con fuerza.
Nuevamente, insistió que su gobierno no ha recibido suficiente información de parte de Estados Unidos y no se sabe si efectivamente, las agencias norteamericanas no actuaron en territorio mexicano. Hay muchos intereses e intención de someter al gobierno de México, afirmó. “Es el modus operandi de la política estadounidense desde hace más de 200 años, desde la Doctrina Monroe”, no algo de gobiernos recientes.
Lo que es oficial es que “la Fiscalía de EU ha hablado de que tenían comunicación con Guzmán López, que estaban hablando, no dicen qué agencia, pero que tenían comunicación y que de repente estaban esperando a Guzmán López y de sorpresa llega acompañado del Señor Zambada”, dijo.
Horas antes, por la tarde del domingo, la Fiscalía General de la República informó que abrió una carpeta de investigación contra Ismael Zambada y Joaquín Guzmán López por el delito de traición a la patria y otros ilícitos. Además, informó que atrajo la investigación del asesinato de Héctor Cuén, asesinado el mismo día que fue aprehendido Zambada.
En comunicado de prensa, la dependencia informó que “abrió la carpeta número SON/HSO/0001/882/2024 por los posibles delitos de vuelo ilícito, uso ilícito de instalaciones aéreas, violación a la legislación migratoria y aduanera, secuestro, traición a la patria (artículo 123 del Código Penal Federal) y lo que resulte”.
Ello, a partir de las declaraciones de Zambada en su carta pública y lo dicho el viernes por el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar.
“Por lo que toca al gobernador de Sinaloa, la representación de la FGR en ese Estado ya se ha comunicado con él, para obtener toda la información respectiva que sea procedente”, indica.
Se recordará que en su carta difundida el 10 de agosto, Zambada asegura que se le convocó a una reunión donde, “se me dijo” que estaría el gobernador Rubén Rocha. Luego de esta misiva, Rocha Moya negó todo vínculo con el narcotraficante y el Cártel de Sinaloa y recibió el apoyo irrestricto de AMLO, de la presidenta electa Claudia Sheinbaum y de todos los gobernadores morenistas.
El propio Rocha pidió ayer que la FGR atrajera el caso porque “no queremos estar bajo sospecha”.
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