La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) busca comercializar la marca Tren Maya, más allá del manejo de este proyecto ferroviario que está a su cargo; para tal propósito, a través de la empresa paraestatal que lleva el mismo nombre de una de las obras emblemáticas de la 4T, se han formulado solicitudes para la venta de joyería, servicios bancarios e incluso pieles, lo cual ha desatado críticas por parte de organizaciones ambientalistas.
En un reportaje de la revista Proceso, se indica que de acuerdo con expedientes publicados por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la empresa de gobierno quiere entrar en la distribución de joyería con piedras preciosas y relojes vía diversas denominaciones de marcas comerciales en los cuales se utilizará la frase “Tren Maya”.
Las solicitudes se formularon entre noviembre y diciembre de 2025, pero aún no han sido autorizadas, sin embargo pero coinciden con el avance que lleva los trabajos de construcción de la terminal multimodal para el Tren Maya en en Cancún, esto luego que el nuevo poder judicial rechazó un recurso de amparo en contra del proyecto ferroviario promovido por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), organización que denunció posibles daños ecológicos.
En uno de los expediente se indica que, a través de la empresa paraestatal que se creó para la obra ferroviaria, la Sedena busca formalizar la denominación de “Tienda Tren Maya” para la explotación comercial de “metales preciosos y sus aleaciones, artículos de joyería, piedras preciosas y semipreciosas y artículos de relojería e instrumentos cronométricos”. En otro de ellos, la dependencia castrense pretende ofrecer servicios bancarios, financieros, monetarios, de seguros e inmobiliarios.
Pero la solicitud que ha generado polémica es la que busca la comercialización de pieles de animales, cueros y artículos de guarnicionería relacionado con la utilización de indumentarias exclusivas para caballos. A decir de organizaciones ambientalistas, se trata de un acto de incongruencia del gobierno, que desde un principio aseguró que este proyecto no dañaría en modo alguno la ecología.
Todos estos objetivos de comercio estarían dirigidos a población de alto poder adquisitivo, muy lejana de los sectores poco privilegiados para quienes, en teoría, el proyecto federal estaba enfocado, como en su momento trató de convencer Andrés Manuel López Obrador, como una forma de respuesta a las críticas a uno de sus obras clave. Hoy en día la empresa de gobierno Tren Maya tiene en su favor el uso de 32 marcas comerciales, que le permiten ofrecer servicios de transporte ferroviario, hoteles y restaurantes.
Se prevé que las solicitudes puedan ser autorizadas por el IMPI, pues hasta el momento no se ha interpuesto ningún recurso legal, ni siquiera en el tema de las pieles. En caso de que así ocurra, se podrá explotar la marca “Tienda Tren Maya” y comercializar la joyería, pieles y los servicios financieros hasta por un plazo de 10 años.
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